Todos inmigrantes
José Cervera, jcervera@iname.com
Inmigrante, decía Ambrose Bierce en su Diccionario del Diablo,
es una persona poco ilustrada que cree que un país es mejor
que otro. Cínicamente puede afirmarse que no hay país
bueno, pero también es cierto que algunos son mucho peores
que otros. Hasta el más civilizado y económicamente
dotado puede ser una pesadilla en lo personal, si resulta que las
circunstancias y los gustos de uno no coinciden con la mayoría.
Hoy hay un nuevo país de asilo, uno en el que todos los habitantes
somos recién llegados.
Imagina que vives en un pueblo de 2.000 habitantes en lo profundo
de Extremadura. O en una aldea gallega de apenas un centenar de casas.
O en la Serranía de Ronda. Imagina que tienes familia y amigos;
que vas a la capital con cierta frecuencia, ves la televisión
y eres asiduo usuario de la biblioteca municipal. Imagina que tus
gustos se salen un poco de lo normal, no quedan saciados con Operación
Triunfo y las últimas andanzas del equipo de fútbol
local.
Imagina que vistes en televisión hace tiempo una serie de ciencia
ficción británica llamada El Enano Rojo, y desde entonces
te apasiona. Que a través de tus lecturas has llegado a desarrollar
un gusto extremo por la poesía francesa del siglo XVII. Que
tus aficiones en coches se decantan por los modelos americanos de
los 50 con carrocería de madera. Que eres homosexual. O que
te apasiona el cultivo de orquídeas.
¿Cuáles son las probabilidades de que alguien, dentro
de tu ámbito de influencia, comparta tus gustos? ¿De
poder hablar con alguien de tus aficiones, esperanzas o pasiones,
si éstas se salen de la media? ¿Cuántos han tenido
que renunciar a desarrollar pasiones por estar solos?
El mundo está lleno de refugiados sociales. Personas que no
encajan en su entorno; gentes cuyos gustos o manías son poco
comunes, o contrarias a la cultura dominante allá donde viven,
o simplemente ajenas. Gente que no puede perseguir sus sueños
porque esos sueños son ignorados, en el mejor de los casos,
o perseguidos en el peor, allá donde nacieron.
Todas esas personas tienen un nuevo hogar en un nuevo país.
Bienvenidos al ciberespacio, donde se acoge a los oprimidos, a los
perseguidos, a los impopulares y a los feos; donde cada ser humano
tiene la posibilidad de ser quien es de verdad con independencia de
su sexo, edad, raza o religión. Un entorno que, como el Viejo
Oeste, no es un lugar geográfico, sino un estado del espíritu.
El único país donde podemos ser nosotros mismos... donde
a nadie le importa que seas un perro, donde puedes encontrar gente
como tú, seas tú como seas, vivan ellos donde vivan.
La Red es eso; un cabo lanzado en la oscuridad, un refugio de perseguidos
y estigmatizados y solitarios y ajenos. El sitio donde nunca estás
solo, porque alguien comparte tus emociones y pasiones en algún
lugar, y puedes charlar con esa persona, contactar con ella, intercambiar
experiencias y conocimientos por poco comunes que sean. Un lugar donde
puedes ser tú mismo sin tener que preocuparte por el qué
dirán, o pensarán, tus vecinos, tu familia, tus amigos.
Donde puedes sacar esas partes de ti que nunca dejas entrever a tus
conocidos, esos secretos deseos o ardientes intereses que estás
demasiado avergonzado para dejar salir por temor, por soledad.
Un estado del espíritu donde todos somos inmigrantes, hasta
de nosotros mismos; donde somos más y mejor nosotros. Donde
podemos comunicarnos, a veces por primera vez en nuestra vida, con
alguien que nos entiende.
Y luego dicen que hay adictos a Internet... y más que va a
haber.
Enlaces:
IMMIGRANT; una definición de Ambrose Bierce
http://www.online-literature.com/bierce/devilsdictionary/9/
Chueca.com
http://www.chueca.com/
El Enano Rojo
http://www.reddwarf.co.uk/
Coches de madera
http://www.oldwoodies.com/
Poesía francesa del S.XVII
http://www.franceweb.fr/poesie/index2.html
Las máximas de Madame de Sablé
http://130.212.41.61/sable.html
Cultivo de orquídeas
http://www.geocities.com/Heartland/Garden/3315/Orqui-tips.html
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