Mucho se puede discutir respecto a la
Red; pero hay una cosa clara: Internet deshumaniza. Convierte
a la gente en cyborgs encerrados en sí mismos y en su habitación
que no se relacionan con otros seres humanos, siempre mirando
a una pantalla, sin salir a la calle... Como tantas otras afirmaciones
de sentido común, ésta no sólo es falsa,
sino tendenciosa e interesada. Internet no reduce, sino que aumenta
el contacto de la gente con sus semejantes. La cuestión
es quiénes son "los semejantes".
Hay políticos, intelectuales, periodistas, sociólogos
y hasta médicos preocupados por librar a la humanidad de
la inminente plaga de robotización mental que se avecina.
Esa maldita Red, en la que mayores y pequeños se pasan
horas navegando, chateando y jugando; aislados de sus congéneres,
sin hacer caso a familiares y amigos, desconectados de las simples
realidades. Los pobres adictos afectados de la enfermedad de la
Red se comportan como ordenadores conectados a esa misma red,
inmóviles, con sus enfebrecidos ojos clavados en sus monitores,
incapaces de ninguna emoción o sentimiento humano.
Lo contrario de la televisión, ¡ése gran invento
comunicativo en el que personas completamente pasivas reciben,
sin ningún tipo de acción por su parte, la información
que otros tienen a bien empujar hacia ellos! La verdad es que
Internet es, ante todo y sobre todo, un medio de comunicación
personal. La mayor parte de las comunicaciones intercambiadas
son mensajes entre personas; se calcula en más de seis
millones de correos por minuto el tráfico actual en la
Red. Aunque la web, con sus gráficos y sus zarandajas de
programación, sobrepasó hace tiempo al correo en
términos de volumen crudo, el correo sigue siendo la aplicación
más utilizada y valorada de la Red. Por no citar los 'chats',
los 'newsgroups' o, desde hace tiempo, la mensajería instantánea
(modelo AIM). La gente utiliza la Red ante todo para hablar. Y
para cotillear, para ponerse al día de sus movidas, para
quedar, para enviarse chistes estúpidos que pueden hacer
gracia a un amig@, para recomendarse páginas web, para
comentar películas, para intercambiarse trucos de cocina,
para seducir. Lo que le gusta a la gente es hablar...
Pero claro, eso no es contacto humano... Para estos críticos
una red tan fría e impersonal como Internet, en la que
se utilizan ordenadores y cables telefónicos y nunca se
llega a intercambiar aliento con tu interlocutor, no es comunicación
humana. Es una parodia, una caricatura de la verdadera comunicación,
que es la personal y en directo.
¿Alguien de verdad es capaz de creerse semejante estupidez?
Internet es un medio de comunicación entre personas tan
válido como el que más; por supuesto que es diferente
del contacto personal, pero eso no quiere decir que sea inferior.
Nadie en su sano juicio rechazaría la literatura porque
novelista y lector no se toquen físicamente, o no se vayan
de copas.
Quien navega no se está aislando de la humanidad; en muchas
ocasiones es más bien al contrario. Gente que se siente
separada de la gente encuentra en la Red personas con las que
pueden relacionarse. Solitarios a la fuerza, abandonados por su
entorno, buscan y encuentran en Internet a sus compañeros
del alma. Personas que viven en sitios y situaciones hostiles
para ellos, utilizan este medio de comunicación para encontrar
el contacto humano que no encuentran en su inmediata vecindad.
Yo lo llamo Tecnofobia. Utilicemos la Red para lo que sirve: para
comunicarnos. Usemos su potencia para pasar por encima de cualquier
barrera: gobiernos, empresas o instituciones, y convirtámosla
en un espacio de libertad. Y desarrollemos nuestra humanidad con
ella, comunicándonos; porque ésta es la principal
diferencia que tenemos con respecto al resto del reino animal.
Somos monos que nos comunicamos. Por cualquier medio; incluso
por la Red.
Enlaces:
En defensa de los hackers:
http://www.internautas.org/documentos/hack_rebe.htm
Un manifiesto Tecnorealista:
http://www.technorealism.org/
Acabemos con el Estado Tecnorealista:
http://www.laweekly.com/ink/98/17/close-lewis.shtml