Deliberadamente infectados
con cultivos bacterianos beneficiosos; subvencionados para fomentar
el consumo; conectados permanentemente y en todo lugar... si lo
deseamos, ingresaremos 'dinero' con cada una de nuestras actividades
sin tener que preocuparnos demasiado por ello y la Red facilitará
que nuestra vida sea un continuo viajar. Sanos, fuertes, longevos...
seguiremos cometiendo en 100 años los mismos estúpidos
errores que ahora. Seremos humanos. Futuros, pero humanos.
Tiene la piel oscura, ojos verdes y pelo negro; supera por poco
la veintena. Su cuerpo es robusto, y su estatura, que ronda el
metro 90, está en la media. No pesará más
de 70 kilos, aunque es difícil saberlo; este año
se lleva la ropa muy acolchada. A pesar de la aparente falta de
higiene, su salud es insultante para los estándares de
principios de siglo XXI: no sabe lo que es una caries, ha padecido
de forma controlada todas las enfermedades infantiles (y al resto
es inmune), sus arterias están limpias como patenas y su
tubo digestivo es una equilibrada y perfecta fábrica enzimática
que produce digestiones perfectas y ahuyenta cualquier posible
carencia de micronutrientes (vitaminas o minerales). No entendería
el concepto de “medicamento” como producto químico
(¿una cosa pura e inerte?), y su fertilidad es reversible
a voluntad. Espera razonablemente vivir 120 años sin un
grave deterioro de su calidad de vida.
Trabaja moviendo información (¿dónde?,
¿sí? ¿no?). Recibe un fijo mensual del gobierno
local (hay que asegurar que la gente consuma), aunque suplementa
sus ingresos rentabilizando sus múltiples actividades diarias.
Sus comentarios sobre patinaje (esos nuevos nanomotores permiten
alcanzar los 90 km/h; lástima que las baterías sigan
durando apenas minutos) le consiguen material gratis para sus
desplazamientos; un par de personajes (y una fragata británica
de vapor) diseñados para el ciber-ambiente (juego, aula,
lugar de interacción social, película). Europa siglo
XIX están teniendo mucho éxito, así que su
acceso está garantizado por otro año al menos. Aún
recibe crédito (que no dinero; pero es mejor) de unas mezclas
de tango-rumba electrónica que estuvieron muy de moda entre
los pijos de Shanghai hace un par de meses. Y varias empresas
comerciales le pagan la conexión y un fijo a cambio de
sus datos de uso de la Red; no hay nada más rentable que
estar en el filo de la navaja de la moda en su segmento demográfico.
Lo cual no es tan difícil como pueda parecer: hay tantos
segmentos... De vez en cuando alguien le pide que le diseñe
una joya. O una presa... su trabajo en un valle hindú hace
cinco años todavía se cita como ejemplo.
La casa en la que vive ahora la pagó con lo obtenido
un par de años atrás, cuando tuvo la (mala) suerte
de estar cerca del primer ataque terrorista con bioarmas de la
historia en Occidente. Sus crónicas en su website, con
imágenes de su videoteléfono, fueron ávidamente
consumidas durante casi dos semanas. Luego la sensación
disminuyó; al fin y al cabo cuatro muertos (dos de ellos
los terroristas) no eran cosa de mucho por espantosamente espectaculares
que fueran aquellas muertes. Las inoculaciones de Salud Pública
de mediados de siglo habían, al menos, servido para eso...
aunque claro, los habitantes de Uganda no habían recibido
ese tratamiento desde hacía cinco años.
Es un apartamento pequeño (35 metros) con una habitación
que sirve como oficina, dormitorio y sala de estar. Ocupada en
buena parte por algunos artilugios: una gran pantalla para ver
vídeo con amigos, un Sistema de Feedback de cuerpo entero
para juegos, un Disco Duro para datos privados...
Lo cierto es que paga impuestos por medio año al año,
aunque no suele pasar tanto tiempo en la antigua ciudad en cuyo
centro se encuentra su “casa”. Al fin y al cabo viajar
ligero es muy sencillo en estos tiempos.
Tan sencillo como que no hace falta una maleta; la ropa es reciclable,
biodegradable, y obsoleta en un par de semanas; lo importante
son los patrones, y esos están en red. Que es donde está
todo lo demás de su vida: dinero, trabajo, amigos, documentación...
En cualquier bar/casa de amigo/hotel encontrará una pantalla
y un teclado, por si necesita trabajar/escribir en serio. Navegar,
descargar información, música, patrones, dinero
puede hacerlo desde cualquier parte con su cartera, o si se pierde
(o la vuelve a romper, como aquella vez bajando los Dolomitas
en cometa) cualquier terminal basta para anularla y conseguir
una copia.
Cuando está fuera de casa, paga sus propios gastos. La
comida, por supuesto, pero también la electricidad, la
calefacción, el agua (cara; cada vez más cara) y
el acceso a la Red son automáticamente asignados a su cuenta.
Tomar una copa es cuestión de pedirla. De pagar se encarga
el Chisme, que también identifica, pone en contacto (por
varios medios: voz, imagen, datos), almacena información
y la recupera. Con el teclado virtual y la proyección a
la retina se puede usar en cualquier sitio.
Claro que la identificación es otra historia. Como muchas
otras personas, y por razones de seguridad, lleva implantado un
“chip” en el coxal, dentro de la cadera, que sirve
para que un lector adecuado situado en puertas de embarque (y
en la de su portal) sepa quién es. Su respuesta puede desconectarse
a voluntad por medio de un programa prohibido pero fácil
de encontrar. Qué diablos; a veces es mejor que nadie sepa
quién eres.
Por ejemplo ahora, cuando la visita al médico es obligatoria...
para curar una infección. La pareja de la otra noche llevaba
un perfume pirata infectado con una cepa de ataque, que se ha
extendido por su piel dejando un espectacular tatuaje multicolor
que identifica al portador como demasiado cutre como para usar
productos originales. Afortunadamente esa persona jamás
volverá a su cama, y los creadores del perfume original
han infectado al pirata con una cepa de ataque estándar...
que puede eliminarse pagando una licencia.
Hay cosas que el futuro no va a cambiar.
Enlaces:
Teléfono-vídeo de Samsung:
http://www.gizmodo.com/archives/010009.php
Star Wars Galaxies
http://starwarsgalaxies.station.sony.com/
Bruce Sterling
http://www.chriswaltrip.com/sterling/
Ver especialmente Tomorrow Now: Envisioning the Next Fifty Years
Charles Stross
http://www.antipope.org/charlie/
Cory Doctorow
http://www.craphound.com/