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pacoobrer@mixmail.com
Nos ha salido rana el chico de la Tercera Vía. Es la cara
bonita del Nuevo Orden. El que viene a convencerte de que tienes
que portarte bien y entender cómo funcionan las cosas, para
que no te rompan las piernas unos comechicles de Arkansas. Gran
maestre y relaciones públicas de la mafia más poderosa
del planeta. Si un gobierno conservador hubiera hecho lo mismo toda
la progresía de Europa diría que esto es fascismo
puro, pero Blair parece todavía un huevón en comparación
a la Thacher. Supongo que la gran familia socialista internacional
sacará a relucir viejos conceptos para poder tragar con tanto
intervencionista en sus filas. Y es que un inglés, antes
que nada, quiere ser un inglés. Pero eso pasa hasta con los
de Valladolid y, en especial, con los de Quintanilla de Onésimo
que, antes que nada, quieren ser imperiales aunque el Imperio no
vaya con ellos y hable otra lengua.
Yo creo que en España vamos a tener sorpresas tipo Blair.
Con ello quiero decir (soy un poco conspiranoico y aguafiestas)
que el verdadero sucesor de Aznar, designado por el gobierno oculto
del mundo es, efectivamente, el señor Zapatero. Me explico:
Eso es lo que conviene al país y al Nuevo Orden. Una cara
bonita de
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Es el que viene a convencerte de que tienes que portarte bien y
entender cómo funcionan las cosas, para que no te rompan
las piernas unos comechicles de Arkansas
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izquierdas que justifique los mamporros geopolíticos a los
que vamos a asistir, como González legitimó a la monarquía
entre reforma laboral y pelotazo. ¿Zapatero va a ser a Blair
lo que Aznar ha sido a Thacher? ¿Lo veremos de caqui en la
siguiente avanzada del Imperio? Eso ocurrirá seguramente,
salvo que cuaje el sueño geopolítico eurasiático,
aunque para que eso suceda tendríamos que tragar con las
masacres rusas en Chechenia, con las cacicadas francesas en África
o las depresiones germanas, además de ganar una guerra a
los Yankis. Sencillamente imposible, aunque algunos se empeñen
en invocar el espíritu soberbio de Charles de Gaulle. Mal
destino tiene la piel de toro, mecida por los titanes del Nuevo
Orden, siempre dispuesta, alegre y faldicorta, para los chicos del
Imperio.
Blair -que ya se me está yendo la pluma- es como el hijo
bueno de Bush. El malo ya sabemos que es nuestro José María,
que tiene cara de bicho de patata. Los tres juntos, papá
Bush y sus dos cachorros, son un primor de formas y delicadezas,
de inteligencias y entendimientos. ¿Qué sería
del mundo sin estos tres líderes? ¿Podríamos
vivir sin los custodios de la libertad?
Ahora está de moda leer a Polibio para explicar por qué
una República que se hace Imperio pierde sus libertades y
sus equilibrios internos. Eso es exactamente lo que está
pasando aquí y ahora. Destruido el Derecho Internacional
vendrán a controlar más todavía a sus propias
poblaciones de hormigas trabajadoras. Durante unas décadas
se intensificarán los conflictos. En este proceso, caras
como las de Blair o Zapa no tienen precio porque resultan muy legitimadores.
Aznar huele a imperial toledano rancio y ya no sirve la mula vieja
a la que el pueblo conoce el diente.
Yo me pregunto, en plena conspiranoia, cuál será el
próximo movimiento del que dirige las marionetas detrás
del telón. Me aseguran que ya están entrenando a Chirac
para que baje la cabeza. Sospecho que han dado orden al barbero
de que afeite un par de bigotes. La función prosigue entre
estatuas que caen y niños que mueren.
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