OPINIÓN



PACO OBRER A BIN LADIN

 

Es el tercer nombre de la bestia, en castellano viejo. Abén es el macho místico por antonomasia, el cabrón más famoso del planeta, y todo gracias a la capacidad de comunicación de los USA, que necesitaban un enemigo instantáneo, universal, fantasmagórico. Aquí la cosa se ve diferente, excepto por los segundones de las tertulias, que andan pidiendo bombas atómicas "para salvar la democracia", lo que ya es tradición.

Bin es como la Coca-Cola del terror, que reparte dividendos a todos los amigos de la muerte que en el mundo son, incluidos los chifletas que en plena alteración del estado de conciencia se estrellaron contra esos bodríos titánicos que eran las gemelas. Desde el 11-S es como si nos hubiéramos tomado un trip y la cosa no bajara... Aunque el trip místico se lo hayan tomado otros.

Bin tiene unos dedos de quince centímetros con los que amenaza con un "orgasmo mundi" sin límites, y a veces recuerda vagamente al Ché o al Galileo, con perdón.

Mucho frustrado antiamericano ha brindado con sidra el gaitero por lo de las torres en un gesto repugnante y totalitario, en un gesto de celote contra el nuevo gobierno mundial que representa ese chico corto que es Bush. En lenguaje Kubrick, Bush es un meca (robot) de última generación mientras que Bin es orgánico-gaseoso.

Bin come saltamontes, brinca como un cabra de Gredos y habita las cuevas para expiar los pecados de sus tragicómicas noches de Marbella, esfinter del parque temático España. Allí es donde vio la luz un alba el infernal bandido, padeciendo nuestra garrafa y nuestros putones de neón. Entonces decidió mostrarse un parque temático de verdad en Afganistán con ayuda de la CIA y ganar el cielo de la fama, que en contra de lo que pensaba el vanidoso Calderón, es el infierno de la posteridad.

Bin conoció el jamón de jabugo y la tentación de las huríes con dos sevillanas monísimas un verano en Inglaterra antes de hacerse místico, y por eso se acuerda de Al-Andalus (aquel cuento morboso) y odia a los católicos bueyes y al bueno de Cisneros (otro macho).

Me han dicho que en Chueca preparan un concurso de disfraces Bin Laden. Vaya lío con el macho místico. La cosa va de guerra civil entre monoteístas y monoteístas de mercado.