OPINIÓN



PACO OBRER ARAFAT

 


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Decíamos ayer que Arafat tenía cara de camello cruzado con padre de la Patria. Hoy es cadáver, como dice la policía cuando viene a informarte del atroz destino de un amigo. La gran pregunta del momento es sólo si este hombre será como el Cid, y vencerá después de muerto; pero la cosa está difícil porque lo que está en disputa es el mismísimo Jerusalem, corazón metafísico y hasta metapolítico del mundo.

Dicen que era un terrorista. ¿Y qué otra cosa puede ser un nacionalista sin Estado al que sigue un pueblo perseguido? Con esto no justifico las pasadas acciones del fiambre, pero sí que exorcizo en la medida de lo posible las críticas más comunes al hombre que para bien y para mal ha representado al pueblo más infeliz de la tierra. Efectivamente, ahora que descansa entre escombros, habría que hacer justicia a este pueblo. Lo que pasa es que el centro de la conspiración evangélica y sionista, yijadista y paleocristiana está precisamente allí, donde quería ser enterrado el Rais, y donde a mí tampoco me molestaría ser enterrado, con perdón: Jerusalem.

Decíamos ayer que Arafat tiene algo de Tempranillo, de Luis Candela, algo que nos resulta familiar contra lo que no pueden nada las campañas que sobre su patrimonio y su libanesa de bote o mujerona, circulan biliosas por la prensa de medio mundo. Pero es que además este tío con cara veterotestamental ha sido la cara de su pueblo. Bien es cierto que no le llega a Ghandi, pero que hagan tiro al plato con los hijos de tu vecino los soldados de Israel, no ayuda a ser pacifista. ¿Podría generar un Ghandi palestina? Parece difícil.

¿Ha muerto Arafat envenenado? Creo que es bastante posible. Alimenta su leyenda y retira un pesado obstáculo para la paz. Es una bonita historia. Me dijo un taxista en Jerusalem que allí no habría nunca paz, entre otras cosas, porque ambos bandos se crecen con la guerra: Israel la necesita para sobrevivir y a los palestinos no les queda otra salida. Los monoteístas son así. Incapaces de entender que los paganos somos poliidentitarios, que mola mazo. Cuando uno tiene la verdad y encima esa verdad se ha manifestado en un templo por el que se sigue peleando la cosa está muy chunga. Que se lo digan a Arafat, que pasó los días luchando y rezando, que es otra forma de luchar. Monoteo S.L. es el culpable de todo lo que en el mundo sucede.