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GONZALO PUENTE OJEA
Por Javier Esteban y Cristóbal Cobo
Generación
XXI: ¿Cuáles son las diferencias entre el Cristo de la fe y el Jesús de la historia?
Puente
Ojea: Yo creo que la Iglesia católica es una gran tergiversación histórica porque ya
desde su mismo inicio surge a la vida transmutando completamente la personalidad de un
galileo, que parece que existió, que no nació en Nazaret, pero bueno, tuvo una
existencia real, fue un judío de su tiempo, un personaje de fuertes asunciones
carismáticas, de una fe dentro de lo que era el judaísmo, de muy alto nivel moral y, al
mismo tiempo, compartía la mitología con la que está amasada la religión judía.
Aunque es discutible si se creyó o no Mesías, evidentemente la ideología mesiánica gravitaba pesadamente sobre su acción y su
pensamiento. Era un galileo con una vocación profética profundísima, llamado a un
anuncio. El anuncio era el anuncio escatológico: Mi Reino está al llegar. Y
el reino no admite un poquito de esto y de lo otro, ni dentro de un rato, sino ahora mismo
y todo, una ética absoluta. Tenía la convicción de que tenía que predicar, en
términos perentorios, el anuncio, la promesa de Israel que se fundamenta en el pacto: yo
seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Lo político y lo religioso, que es lo
que no quieren entender los exégetas cristianos de cualquier laya, incluidos los
nuestros, que en aquel tiempo no había línea divisoria entre lo político y lo religioso
en el pueblo judío. Estaba todo tan amasado en la creencia absolutamente irrecuperable de
que el pueblo judío existía con y por la voluntad de Dios, y que tenía una misión
universal de glorificación de ese celosísimo Dios, que tenía rasgos de magnanimidad y
bondad a veces, pero que era un ser egoísta, colérico y de un racismo radical: Israel
era un pueblo diferente, superior.
Pero Jesús
existió, aparte de los testimonios históricos, más que nada por una cosa muy clara:
cuando cuatro evangelistas se están peleando durante un siglo, como quien dice, para
hacer ver al pueblo judío que el Mesías no tenía por qué ser un triunfador, sino que
podía ser un sacrificado, nadie se disputa
por un inexistente, por un fantasma. Creo que ese referente existió, lo que pasa es que
no fue más que el soporte material, como un maniquí en el que se pone una túnica, para
configurar un personaje distinto, que es el Cristo de la fe. El Cristo de la fe es la
hibridación, la mezcla de los ideales judíos mesiánicos, de un redentor, que viene a
traer un mensaje de salvación y que pone por encima de todas las apetencias materiales el
reino de Dios en la tierra, para premiar a los que cumplieron el pacto y para castigar,
sobre todos a las naciones, que despojaron al pueblo judío sus derechos. Este personaje
se va mezclando, a través de la personalidad de Pablo, con la asunción del monoteísmo
helénico, la idea de un Dios único, universal, con unos caracteres amasados en las
categorías judías, como la división de alma y cuerpo, con el mensaje mesiánico y con
una referencia que ningún mito griego consiguió; es la primera vez que una religión
potente, que se había extendido mucho por el Imperio Romano, ofrece un Dios encarnado que
es una figura concreta. Al juntar el Dios abstracto del monoteísmo helénico, que
aspiraba a superar las viejas religiones localistas, con un Cristo, que pasó a ser un
nombre propio, entonces Pablo, que tuvo un genio religioso indudable, puso en marcha toda
su capacidad fabuladora y creó el Cristo de la fe. Que, ni está definido por sí mismo,
porque nunca habla directamente, sino que le hacen hablar y, en segundo lugar, el elemento
que permite suscitar un sentimiento de fe es a posteriori, ninguno de los discípulos cree
en su resurrección, ninguno de sus discípulos ha visto nada, todos los relatos sobre se
resurrección, subida a los cielos y esos 40 días de vagabundaje hasta el Pentecostés,
todo eso, es un magma de cosas contradictorias y caprichosas. Pero la comunidad crea la
fe. La comunidad dice sí, ése era el hijo de Dios. Un personaje que reúne de un modo
tan sintético, pero tan completo, todas las tradiciones religiosas de la antigüedad en
sus diferentes variantes. El Cristo de la fe es una verdadera fabricación. Pero la
impostura de Jesús prosperó, porque el genio de Pablo fue grande, en un momento en que
el propio Imperio Romano necesitaba revulsivos de adhesión a cosas comunes, y porque
había una inquietud religiosa en aquel mundo, que se parece mucho en algunas cosas al
actual, en corrupción absoluta, disolución moral, destrucción de valores éticos de la
comunidad...
GXXI:
España ¿sigue siendo católica?
P. O.: El
librepensamiento y el pensamiento laico, el pensamiento del anticlericalismo español y de
los núcleos que profesaban una postura más o menos atea, nunca profundizó. España no tuvo una literaturas
crítica de la doctrina cristiana. De Francia para arriba, incluida Italia, a partir del
XVI-XVII empieza a producirse primero la crítica textual del Antiguo Testamento, después
la crítica textual y doctrinal del Nuevo Testamento y se crean escuelas de pensamiento
que llevan a toda la tradición alemana de la teología protestante, e intentan indagar
intelectualmente en la calidad de las fuentes, crítica no solamente literaria, sino
exégesis de los fondos de los textos demostrando que la falsedad histórica del Nuevo
Testamento está muy clara. Los ateos españoles, con no ir a misa, meterse con los curas
cuando podían lo que me parece muy justo- darle palos y tal y cual y hacer ademanes
de rebelión, creían que habían dejado ya la creencia para siempre, cuando ni la
examinaron ni la conocían bien. Ofrecer al ateo español por qué el cristianismo es una
falsedad enorme y una gran tergiversación, por qué es una tomadura de pelo, esto no se
ha hecho en España. En España, efectivamente, los desmanes de la Iglesia fueron tantos,
y los crímenes cometidos tantos, y la forma de proteger las formas de explotación, de
dominio, etc., fueron tan repugnantes, que la gente se fue apartando de la Iglesia, y
fueron creando las bases de un pensamiento laico, pero sin debate teológico. El mío es
muy poquita cosa, pero mis libros son los primeros que plantean un debate teológico, lo
cual es increíble en un país que durante dos siglos ha estado detrás de los curas.
Cuando la gente dejó de bautizar a sus hijos, o dejó de ir a misa a partir de los quince
años, y eso ocurrió en el curso de este siglo cada vez más, eso está muy bien, pero
cuando tenían hijos y empezaban a encanecer, poquito a poquito volvían a reproducir
todas las prácticas. Y como una sociedad necesita rituales objetivantes de la
personalidad, en relación con el nacimiento, el estatus social, la muerte, el matrimonio,
claro la Iglesia está por todas partes en España, ahora mismo tienen 17.000 curas.
España es, en sus formas, y en un reducto último de creencia de que algo tiene que
haber más allá como dice la gente, por razones de moral trivial y porque el Estado
necesita para disciplinar a las masas sociales, unos esquemas de obediencia y de
representación simbólica. Y la Iglesia se los ofrece. España ha vivido bajo el régimen
dogmático de la Santa Trinidad y del dominio de las órdenes religiosas, del clero
secular, de Roma, etc., durante siglos, yo le puedo responder a la pregunta: De
sentimiento y de convicción intelectual, España no es católica, en primer lugar porque
no conoce la doctrina católica y las fuentes de saber. Es ignorante. Ahora bien, desde
pequeñito el bebé recibe la tradición. Y eso dura hasta los diez o doce años, cuando
el niño, si no es tonto del todo, deja de ir a misa porque se da cuenta de que es una
tomadura de pelo, pero luego vuelve otra vez
al redil, porque además la presión social es enorme. España funciona como país muy
católico y, externamente no cabe duda que tiene una conducta social e intelectual de
católicos, de fe de carbonero. Ahora bien, en el interior decir que España es católica
es un exceso, como sería decirlo que no lo es, porque el español ignora las bases
fundamentales de la dogmática cristiana. No cabe duda que la fábrica de cristianos es el
hogar materno y, después, la escuela.
GXXI: Ud. critica la capacidad de elección de la
educación por parte de los padres ¿quién se tiene que encargar de ello?
P. O.: Lo
que hay que crear es la escuela laica. El laicismo es la columna vertebral del progreso de
este país. Y yo añadiría, aunque con mucho
menos valor, el republicanismo, que es la forma democrática. En Grecia no hay palabra
para república, es demokratía, la democracia
es la república. Laicismo y republicanismo. ¿Y qué es el laicismo? La separación
absoluta entre confesiones religiosas, iglesias y Estado. Como esto aquí no sólo no se
ha progresado, sino que se ha ido marcha atrás, evidentemente, los padres, al arrogarse
ese derecho de optar por la educación de sus hijos, están creando ya una situación
psíquica que hace que el niño, conforme va creciendo, tiene el impulso, la energía que
le da una serie de creencias míticas pueriles. En un mundo, ahora, donde la escuela y la
universidad ya están totalmente dominadas otra vez, es muy difícil poner en cuestión el
sistema. Pagas un precio tan caro, en tu porvenir profesional... el silencio se impone
porque el hablar se paga carísimo. Yo creo que una Declaración de Derechos Humanos no
puede decir los padres tienen un derecho preferente a elegir la educación de sus
hijos. Porque hay un derecho de los hijos. Cuando ha salido del útero, el hijo es un
sujeto de derechos, pero hay algunos derechos que, por su condición biológica, ese
sujeto de derechos no puede actuar, son, por decirlo así, derechos durmientes. El Estado,
la comunidad, las instituciones públicas, tienen que crear una escuela no para educar a
los niños, sino para darles la instrucción que es otro concepto- y la información
básica que el resultado de la investigación científica ha puesto en nuestras manos.
Dársela. En forma neutral, incluso explicándole las opciones éticas. Y eso tiene que
ser la escuela pública, universal y gratuita. Y el que no quiera esa escuela, porque no
se puede imponer, va a la que quiera, pero se la paga usted. ¿Por qué la Declaración
... incluye artículos como ése? En esa organización de Estados que se llama Naciones
Unidas, los dos tercios, y me quedo muy corto, son patriarcalistas, fideístas,
retrógadas, con una idea de Dios verdaderamente dogmática y autoritaria.
GXXI: ¿No
cree que eso se hizo como reacción al uso que había hecho el Estado totalitario de la
educación?
P. O.:
Probablemente. Pero es otra forma de totalitarismo. Si se piensa en lo que hizo Hitler o
Stalin, los padres tenían que aceptar la escuela que le imponía el Estado, en ese
sentido se negaba la conciencia libre y la libertad. Pero la declaración de derechos,
primero, porque está conectada con la Carta de N.U. que es una democracia formal y, por
lo tanto, una democracia mentirosa y, además, tiene órganos de puro aristocratismo
político, que es el Consejo de Seguridad, formado por quince miembros, de los cuales
cinco son natos, son cinco dictadores. Y esa Carta es el refrendo del totum revolutum que es la ONU desde el punto de
vista ideológico. Pero, como por otro lado, la retórica, la retórica igualitaria,
libertaria lleva ya dos o tres siglos funcionando, incluso a los países más atrasados
del mundo no les importa suscribir la parte más positiva de la declaración. Porque ya se
sabe que eso no se cumple, es más, que los que mandan tienen interés en los otros no lo
cumplan, porque las potencias ex coloniales que han redactado la Carta de San Francisco,
no derriban las dictaduras del Tercer Mundo, las estimulan.
GXXI: ¿A
qué achaca Ud. todo el fenómeno de aparición de nuevos cultos, orientalismos,
espiritualismos, nuevas creencias, sobre todo en Occidente?
P. O.: Hoy
día hay dos religiosidades. La sacral, que se supone que viene de poderes revelados, de
poderes sobrenaturales, encarnado en las viejas religiones, los monoteísmos en particular
a la cabeza, y hay una religión secular. La religiosidad secular es mucho más conectable
con el desarrollo de la ciencia. No es tarea de la ciencia hacer un silogismo o una
demostración de que no existe Dios. Primero que demostrar lo negativo no es posible, en
determinados de existencia, y no es tarea de la ciencia. Y los científicos eluden estos
temas, aunque según las estadísticas el 85% de los científicos físicos son no
creyentes, pero no dan batalla ninguna. Ahora, como el ser
humano es una herencia genética, el hombre prehistórico era animista, yo explico
el animismo porque es la explicación más coherente de cómo nace la religión, esos
poderes etéreos, especiales, extraordinarios, luminosos y terribles, que el hombre
percibe crea todo ese mundo de espíritus, que después se va refinando y modelando en
forma de religión y después en religiones cada vez
más jerarquizadas, y al final en monoteísmo puro; yo creo que esa tradición
está codificada en el ácido famoso (el ADN). Cuando los monoteísmos se apoderan del
invento y forman iglesias, llegamos a nuestros días. Y en nuestros días, todo eso se
viene abajo porque, a partir de la Ilustración, la religión está en plena derrota. Y ya
desde que Darwin explicó, con mayor o menor rigor, la evolución biológica, los días de
la religión estaban contados. Y están contados. El reconocimiento del Papa en el año 96
que la evolución biológica es probablemente algo más que una hipótesis, es tirar por
la ventana el libro entero del Génesis, las bases fundamentales de la creencia cristiana.
GXXI: Hay
corrientes de científicos, cosmólogos fundamentalmente, que intentan demostrar la
existencia de Diosm, como Frank J. Tipler, Capra...
P. O.: Sí,
sí
Hay unos experimentos que demuestran que el axioma de la velocidad de la luz no se impone en cuanto a
ciertos fenómenos de estructura cuántica, que gozan de un estatuto privilegiado de no localidad y simultaneidad. Es decir, que un
mismo fenómeno aquí y a millones de kilómetros, puede ser observado simultáneamente
por el mismo observador. Esto rompe toda la
teoría einsteniana de la localidad, etc. Hay un gran físico, que se llama David Bohm que
se ha hecho místico, tiene grandes diálogos con Krishnamurta, y con gentes así, y está
convencido de que la simultaneidad y no localidad de fenómenos de naturaleza cuántica,
es real y que, por lo tanto, hay una conciencia cósmica, en donde se encuentran las
conciencias particulares. Por otra parte, la mecánica cuántica exige para explicar los
procesos de la indeterminación cuántica, que haya un observador. Lo dijo ya Niels Bohr
desde el principio: la mecánica cuántica exige la conciencia humana, o bien un aparato
que sustituya a la conciencia, y que registre igual. Y por otro lado el hecho de esta
simultaneidad de la observación, transgrediendo los 300.000 km/s de la velocidad de la
luz, eso ha sido una especie de balón de oxígeno para los Capra, Tipler, porque dicen
que científicamente la conciencia es un hecho real, la unidad cósmica es una unidad
consciente, hay una totalidad en que las conciencias se cruzan y se comunican dentro de lo
que es la gran conciencia cósmica y, por ahí, el hinduismo, el budismo y lo que
queramos. Y los esoterismos tipo New Age, que son conglomerados de ideas completamente
contradictorias entre sí. ¿Qué hace esa religión secular? El problema de la
consolación. El más allá, la pervivencia del cuerpo, la seguridad, de la salvación.
Pulsiones que están inscritas en el instinto de vida.
GXXI:
Frente a esta secularización creciente de la sociedad, ¿cuál es la postura de la
Iglesia católica?
P. O.:
Está, por un lado, encantada, porque la ciencia determinista a lo Newton o Darwin, le
revienta, pero, por otro lado, al revivir la esencia y la matriz de la religión, que no
es la idea de Dios, que es una idea tardía, sino la idea de un alma distinta de la
materia que goza en un mundo de más allá, de presencia y personalidad. Ahí coinciden desde la new age y los esotéricos como la
religión católica. Es decir, que el mercado, para la religión católica, tiene muchos
competidores que le desazonan mucho, pierde muchos adeptos, pero por otro lado han
reforzado la lucha de la iglesia católica contra la ciencia, porque resulta que esos
también proponen unas ciencias alternativas que, sin eliminar totalmente la metodología
científica, la corrigen en aquello que la iglesia quiere, que es que hay un segundo mundo
de almas, de conciencias que se comunican. Pero la ciencia no tolera esas
interpretaciones. Y los místicos, tipo David Bohm, son contados con los dedos de la mano
y todos éstos, los Capra y compañía, son gente que gana mucho dinero, que engañan
mucho a la gente, que hacen muchos números de circo, reclutan a gente como Shirley
McLaine, etc. No se podría decir si el futuro de los próximos cien años acaba por
arruinar completamente las iglesias, porque la confabulación de poderes religiosos,
políticos, científicos vendidos, etc., ha hecho una amalgama, al lado de la tecnología
de la comunicación, de la mediática, tan
grande, que el reducto final de la libertad es el fuero íntimo de la mente. Si la mente
es colonizada por los medios exteriores y la televisión llega hasta la cocina- poco
a poco el último reducto de libertad, se acabó. Esta es una sociedad sometida porque los
medios de represión tecnológica son enormes, y porque los que podrían elevar el grito,
dejar de estar silenciosos y lanzarse, no tienen resortes, no hay voluntad de rebelión.
GXXI:
¿Hay, entonces, menos libertad de expresión ahora que antes?
P. O.: A mi
juicio mucho menos. La libertad de expresión sería auténtica si la expresión pudiera
expresar posturas realmente disidentes, es decir, si no hubiera un conformismo universal
en lo básico. Como lo hay, están cegadas las fuentes de la rebelión y de la disidencia.
El núcleo y el germen de los derechos humanos tienen que nacer de una conciencia no
consensuada, porque la mayoría lo acepte, sino en el derecho a decir que no, el derecho a
la disidencia. Eso se ha acabado, y lo estamos viendo.
GXXI:
¿Cómo puede sobrevivir esa conciencia individual de la que habla en un mundo como éste?
P.
O.: Yo digo que está ahogada. Esa conciencia está conquistada e invadida por los poderes
externos. Siempre hubo predicadores, catequistas, colegios religiosos, sin embargo ha
habido rebeliones y la conciencia se mantenía viva. Pero es que, cualitativamente, el
mundo ha cambiado. Hoy día, las comunicaciones y toda la forma mediática de gobernar
hace que, desde pequeños, desde el núcleo mismo de la conciencia, no la dejan crecer. La
posibilidad de rebelarse es una alternativa con la que ya no se cuenta, y la mente está
colonizada. Porque no es igual ir un día a la semana a la iglesia a escuchar el sermón
que estar inmerso de la mañana a la noche en un mundo en que tú estás viviendo mucho
más de lo que te suelta un televisor o un aparato de radio, y no digamos la industria
editorial, y sobre todo desde pequeño... La posibilidad de reivindicar algunos espacios
de conciencia libre está en un sistema de enseñanza que eduque para la racionalidad y el
cultivo de razonamiento libre. Por eso, la Declaración
de derechos humanos me indigna, son una religión. Las N.U. son una santa alianza
del s. XX. Y la concentración de medios económicos también impide que florezcan conciencias, para un mínimo
de instrucción hacen falta medios materiales
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