LA   RED




 


Superables, y pronto

Cuando se habla de tecnologías para ‘superar a la humanidad’ casi siempre se piensa en la creación genética de superhombres/supermujeres; manipulación de los elementos de la herencia para conseguir rasgos deseables. Una inteligencia superior, mayor resistencia contra las enfermedades, fuerza inhumana (¿sobrehumana?), todo ello a disposición de algunos de nuestros hijos, en algún momento del futuro. Y sin embargo hay otra tecnología que puede estar funcionando mucho antes, adaptable a cualquier persona y con la capacidad de superar al Hombre a efectos prácticos. Tan simple como un enchufe...

Por José Cervera

O de cómo la investigación en cuidados paliativos para minusválidos va a cambiar el planeta. Porque es difícil imaginar una tecnología con mayor potencial disruptivo, tan conceptualmente simple y que además ya esté funcionando; de forma limitada... pero creciente. Se trata de simplemente conectar el sistema nervioso humano a un ordenador. Enchufar nuestro cerebro a una máquina, tan simple como eso. Crear una Interfaz Neural. Y el mundo nunca volverá a ser como antes.

Muchas novelas de ciencia ficción contienen personajes con una tipo u otro de interfaz neural; casi siempre pilotos de naves espaciales, u operadores de complejos sistemas de combate. En la mitología ciberpunk, la interfaz neural es un conveniente sistema para acceder a la realidad virtual alternativa casi en cuerpo y alma. Y sin embargo los usos posibles de un tal sistema han sido poco desarrollados... y están naciendo del lugar más inesperado: investigadores que intentan proporcionar a amputados, ciegos y personas paralizadas un medio para interactuar con el resto del universo.

Los sistemas disponibles hoy en día son simples y relativamente torpes, pero ya permiten facilitare notablemente la vida a mucha gente. Los implantes cocleares permiten oír a los sordos, y personas inmovilizadas por accidentes o enfermedades degenerativas pueden utilizar ordenadores aprendiendo a enviar mensajes mediante señales eléctricas de su piel, sus ojos o su cerebro. Amputados pueden usar piernas y brazos artificiales controlándolos con este tipo de señales, e incluso se trabaja en chips implantados en el córtex visual que ofrecerán algún tipo de visión a los ciegos.

No parece enormemente revolucionario. Y sin embargo... con muy poco más, esta tecnología puede modificar realmente nuestra forma de vivir, en muy poco tiempo. Porque interactuar con ordenadores directamente, en un mundo repleto de ordenadores, puede ser espectacularmente interesante. Sin tener que transformarnos en cyborgs al estilo Robocop.

Todo es una cuestión de interfaz. Los ordenadores nos proporcionan una enorme cantidad y variedad de servicios hoy en día, y nos darán más. Controlan nuestro dinero, nuestro microondas, nuestro despertador nuestras conversaciones y muchas veces nuestra agenda. Tienen mucha más memoria que nosotros, mejores comunicaciones, reflejos más rápidos. Microprocesadores (ordenadores) almacenan nuestros números de teléfono y lo que vamos a hacer mañana, guardan nuestra música y conducen nuestro coche por nosotros (inyección electrónica, ABS, airbags, dirección asistida...).

El ejemplo más espectacular es el ordenador. Útil, sin duda, para trabajar, para jugar y para explorar. Pero pensándolo bien todo lo que tienes encima de la mesa (teclado, ratón, monitor) y buena parte de lo que tienes debajo (módem, tarjeta de Red, CD player, disquetera) es equipo de comunicaciones: se utiliza para que tú puedas comunicarte con la máquina, y la máquina con otras máquinas. Si tuviésemos forma de acceder directamente todo esto sería innecesario. Lo cual va mucho más allá de no tener que escribir con un teclado (lo cual puede ya hacerse vía software de reconocimiento de voz). Si fuésemos capaces de conectar nuestro sistema nervioso a un ordenador podríamos no escribir, sino pensar; no consultar nuestra agenda, sino recordarla; no leer un documento en pantalla , sino visualizarlo en nuestra cabeza. Tendríamos la memoria, las capacidades de comunicación y los reflejos de un ordenador. Y mucho más.

Por ejemplo, podríamos utilizar un coche sin conducirlo. No harían falta volante, palanca de cambio y pedales. Tras un entrenamiento conducir sería como usar una pierna artificial. Controlaríamos el coche ( o cualquier vehículo o máquina) como si fuese una parte de nuestro cuerpo: cyborgs sin operaciones ni antiestéticas protuberancias mecánicas... Superhumanos sin apariencia más que normal.
Y pronto. Muy pronto. Vigila las noticias...

José Cervera trabaja en Baquía.com


Enlaces:

Reportaje sobre sistemas de bioalimentación, en Scientific American:
http://www.sciam.com/1096issue/1096lusted.html
Empresa fabricante de aparatos de control biológico:
http://www.biocontrol.com/
Enlaces y definiciones relevantes:
http://www.utoronto.ca/atrc/reference/tech/neuralinterface.html
Una publicación científica sobre chips nerviosos:
http://guide.stanford.edu/Publications/dev4.html
En las noticias, hace muy poco:
http://unisci.com/stories/20004/1117001.htm
La visión ciberpunk:
http://www.cyberpunkproject.org/idb/neural_interface.html
Deseo de estar conectado en Wired... en 1993!
http://www.wired.com/wired/archive/1.04/desire.to.be.wired_pr.html
En 1997, Wired preguntó por fechas...
http://www.wired.com/wired/archive/5.02/reality_check.html
Robocop
http://www.robocop.com/cgi-bin/c2k/title_title.html&title_star=ROBOCOP


Bilenio: es hora de acabar con el trabajo

Las señales no parecen propicias en este momento, pero el nuevo milenio empieza (esta vez de verdad) con una promesa: acabar con la bíblica maldición del trabajo. 'Ganarás el pan con el sudor de tu frente puede acabar pasando a la historia según la frontera entre trabajo y ocio empiece a derrumbarse. Nuestras aficiones nos darán de comer. Incluso nuestros ordenadores... y gracias a la Red.

Por José Cervera, jcervera@iname.com.

Desde el edicto bíblico una de las más estrictas particiones bipolares en nuestras vidas es la que separa el trabajo del ocio. Trabajo es algo que se hace para ganarse uno la vida; no tiene por qué ser agradable, pero es imprescindible. A efectos prácticos, no sólo no es agradable: es activamente desagradable la mayor parte de las veces. De ahí que en cuanto terminamos con nuestras ocho horitas (un concepto en vías de extinción), nos arrojamos en los brazos del más desenfrenado ocio. Es decir, hacemos otras cosas simplemente porque nos gustan. Dedicándoles en ocasiones mucha más atención, cariño y cuidado que al trabajo.

La dualidad ocio/negocio ha marcado una buena parte de la vida de mucha gente, hasta tal punto que aparece comúnmente en la literatura y el arte.
Esos conflictos entre ser un pintor/escritor/actor muerto de hambre pero seguir la verdadera vocación y los padres, que quieren que estudies derecho... o ingeniería. La tensión entre dedicar el grueso de tu vida a algo que no te gusta pero te da de comer o dedicar el total a algo que adoras pero te mata de hambre.

Bien; no más. Dentro de unos años ganarás tanto por tus partidas de Half Life o Quake III como por tus remezclas de música trance, tus penetrantes críticas cinematográficas y tus inefables recorridos nocturnos por el barrio de tapeo de tu ciudad. ¿Y por qué no? Tus remezclas pueden ser diferentes e idiosincrásicas, e interesar a los aficionados; tus sui géneris comentarios a la última de Stallone (¿Rambo XXXIV?) pueden atraer cierto público; algún inconsciente puede seguir tus consejos y visitar ese malhadado lugar donde todavía sirven cua-cuas, y salir a gatas.
Todo esto estará en la Red, y dará dinero. La Red permite crear productos que jamás se habían creado; vender cosas que jamás se había pensado pudieran venderse. ¿Qué ocurre cuando te pagan por jugar a Quake II, elegir ropa, ver películas? ¿Eso es ocio, o trabajo? ¿Qué es vender tu intimidad, al estilo JenniCam, colocando cámaras en tu casa?

Desde luego, esto no será mañana. Pero ya hay sitios donde puedes ganar dinero vendiendo algo que tienes, que jamás habías podido vender: capacidad sobrante en tu ordenador. Es el primer paso.
La idea, como tantas otras veces en la Red, no es comercial. Nació de unos científicos que buscaban seres inteligentes fuera de la Tierra: el proyecto SETI (Search of Extra-Terrestrial Intelligence). Escuchando el Universo se podrían detectar señales procedentes de seres inteligentes ahí afuera. Lo complicado es separar el grano de la paja: los ruidos del universo son complejos. La forma de hacerlo es poner ordenadores a hacer cálculos. Pero hay tantos datos, y tan poco dinero, que poco se podía hacer.

Hasta que a alguien del equipo se le ocurrió: en lugar de un gran ordenador haciendo grandes cálculos, ¿por qué no tener muchos ordenadores haciendo pequeños cálculos? Al fin y al cabo, Internet permitía coordinar la tarea, enviar los datos sin procesar, recoger los procesados...
Así nació SETI@Home; un salvapantallas que se activa cuando tu máquina está parada. Conectado a Internet, el programa recoge datos brutos y los procesa mientras tú no usas el PC: usa tiempo de ordenador desperdiciado. Hermoso. Miles de internautas tienen instalado el programa (que pesa apenas 794 Kb para descargar), y han sumado ya más de medio millón de años de tiempo máquina...

El mismo principio está siendo desarrollado por varias empresas comercialmente. Lógico: miles de ordenadores se pasan horas y horas sin hacer nada, cuando hay gente que pagaría (elevadas sumas) por usar un superordenador. Ahora bien: millones de microordenadores sumados pueden más que el mayor superordenador. O sea, que la Red te permite ya ganar dinero con los tiempos muertos de tu máquina.

Empieza a desempolvar tu colección de Trance, y a currarte ese nivel
problemático en Quake III. ¿O es que no quieres progresar en la vida, eh?

Beetlemanía: el "defecto puntocom"

Coche/música: la vida les inspiro y la época les unió

Es imposible ver una película rodada en los EEUU entre los años 65 y 77-78 en la que no aparezca un Volkswagen Escarabajo. La fecha de 1977/8 es tan aproximada como artificial y arbitraria, y solo se ha fijado por ser los años respectivos del estreno de Star Wars y el rodaje de Alien.
Igual sucedió en los 80 y 90 con los ordenadores: no es una película de yuppies si no salen un teléfono móvil y/o un Mac (véanse Wall Street y Pretty Woman), ni es hi-tech informático sin un logo de Silicon Graphics dando vueltas discretamente en un segundo plano (consulten Parque Jurásico, por ejemplo). Mi ejemplo favorito está en Twister donde uno de los lunáticos que persiguen tornados por la meseta Norteamericana lleva la predicción meteorológica desde un portátil Silicon Graphics. Es lo que se llama un cool nerd.

Los coches y los ordenadores son una una forma de señalar implícitamente época, lugar, clase social... Esto no es nuevo: la misma técnica era empleada por Flaubert, quien describía a los burgueses a través de sus objetos. El Volkswagen Beetle de Barbra Streisand en ¿Qué me pasa, doctor?, muestra la confluencia del estatus social de su propietaria con el zeitgeist general del San Francisco de la época. Lo mismo pasa con el Mac Portátil de Tom Cruise en Mission:Impossible, símbolo tecnológico de estatus, clase y poderío.

Cambien ahora las películas USA de las últimas cuatro décadas por las puntocom españolas de esta encrucijada entre dos milenios, y se encontraron con dos símbolos: uno abundante y totémico y otro escaso, pero no menos significativo.

El primer símbolo es Sun. Parece que no somos nadie sin una Sun Enterprise 10.000, y que nadie echa las cuentas de qué es lo que hace falta: está el operador de telecomunicaciones en cuyo portal se alberga un chat en un Origin de 16 procesadores, o la entidad bancaria que sirve sus páginas web desde una Sun Enterprise 10.000.

Para los no versados: estos dispendios son el equivalente informático de agenciarse un camión de 16 toneladas para hacer la compra de casa, o un Ferrari para llevar a los niños al colegio. Con la diferencia de que, en este caso, paga la empresa.

Resulta que científicos del MIT pueden usar PCs genéricos baratos y un sistema operativo libre para crear Akamai, una de las 5 empresas de mayor capitalización basada en la cotización de cierre de su primer día en bolsa. Pero España necesita imagen, y los directores tecnológicos de portales financiados por empresas eléctricas, telefónicas o bancarias solo saben comprar por marca, y que mejor que zozobre que no que zofalte.
El segundo símbolo es igualmente resplandeciente, pero menos abundante, al menos en España. Mientras que los aparcamientos de las puntocom estadounidenses están cuajaditos de New Beetles, en las dobles filas españolas no se ve ni uno.

En las oficinas y salas de servidores en los USA se invierte la situación española: en las puntocom de allí se hacen las mesas levantando las puertas de sus goznes y apoyándolas sobre dos caballetes (el caso Amazon), y los ordenadores son PCs normalitos con Linux y FreeBSD. Pero el currito de a pie se compra un buen coche en cuanto tiene dinero, y el nuevo Beetle captura muy bien la imaginación de la joven población del negocio digital.
En España los puntocomeros prefieren coches más prácticos, menos llamativos y, sobre todo, más baratos.

¿Por qué puede ser esto? Fue así de simple: la plataforma de computación la compran los ejecutivos con el dinero de la empresa, y el coche se lo compra cada uno con su sueldo, porque casi nadie ha podido ejercer aún sus opciones... ¡Acabáramos!

Enlaces:
Star Wars: www.theforce.net
Alien: www.cse.unl.edu/~jraises/aliens/alien.htm
Parque Jur‡sico: http://www.jurassicpark.com/
Sun Microsystems: www.sun.com
Akamai: www.akamai.com


El mayor de los humanos placeres

Que, contra lo que pudiera suponerse, no es el sexo, aunque lo incluye. Somos animales sociales, diseñados por la evolución para interactuar con nuestros semejantes. Por eso la mayor parte (si no todos) de nuestros más intensos placeres se reducen a uno: comunicación entre personas. Hablar, compartir experiencias, tocarse, el sexo, las miradas… son formas de comunicación, como la poesía o la pintura. Evitar la soledad comunicando con otro ser humano es, literalmente, vital. Por eso la Red es adictiva.

Por José Cervera, jcervera@iname.com


Internet no nació como un nuevo vehículo de negocio. Tampoco es un proyecto militar, por mucho que en la prensa se haya repetido. La idea era explorar nuevas formas de comunicar entre sí a los ordenadores, propósito interesante; pero escaso. La Red se convirtió en lo que hoy es cuando la gente empezó a utilizarla para comunicarse entre ellos. Internet es, ante todo y sobre todo, una forma de comunicación entre personas. Eso es lo que la hace grande e importante. Eso es lo que la hace interesante, y adictiva.

Sí; la Red es adictiva. Hay personas que se tiran diariamente horas conectadas, sin levantar apenas la mirada de la pantalla, tecleando febrilmente y olvidándose de ir al baño. Gentes que se aíslan de sus compañeros de piso, esposas/maridos, amigos, pueblos; hombres y mujeres que prefieren no abandonar su cuarto de ordenador para casi nada, o que casi sin darse cuenta alargan las horas nocturnas hasta el amanecer, y sufren las chanzas de sus compañeros de trabajo por sus ojeras mañaneras.

Sicólogos, siquiatras, políticos, activistas, padres y sacerdotes de mil creencias, alertan contra el riesgo de esta nueva y siniestra plaga de autismo voluntario, y proponen medidas para limitarla e incluso curarla.

¿Alguien ha preguntado a los afectados si quieren ser curados?
Sólo hay un tipo de comportamiento que pueda causar adicción: y es aquél que causa placer. Cierto que algunos comportamientos adictivos obtienen ese placer por vías poco comunes, pero bioquímicamente nuestro cerebro sólo puede ‘colgarse’ de cosas que le gustan. Luego, si Internet es adictivo, será porque causa placer.
¿Y qué placer puede obtenerse de pasar horas mirando una pantalla, en una habitación mal iluminada, sentado en una postura incómoda, golpeando los dedos contra un teclado?
El mayor placer
Quizá pueda ayudar para plantear el problema mirarlo al revés. Imaginemos una situación cotidiana y real; un/a adolescente en un pequeño pueblo de cualquier parte. 2.000 habitantes; muchos de ellos parientes directos. Infancia normal. Amigos, integración social. Instituto, ESO. La persona empieza a descubrir el sexo, la vida adulta, la responsabilidad. Y, por el camino, descubre también un interés peculiar. Por los cuartetos de cuerda barrocos, por ejemplo; por Star Trek, supongamos; o por la poesía francesa del siglo XVIII.

¿Cuál es la probabilidad de que en su pueblo de 2.000 habitantes tan sólo uno de ellos comparta sus aficiones?

¿Dónde deja esta situación a la persona interesada? Aislada; sola, sin poder contactar y comunicar con otro ser humano realmente. Sus intereses, sus gustos y sus sueños son diferentes a los de su entorno. Miles, millones de personas han sufrido este tipo de aislamiento a lo largo de la historia. Muchas han terminado renunciando a sus sueños; otras han tenido que abandonar su mundo para buscar sus intereses en otros lugares. Otras veces han permanecido donde estaban sin renunciar, resignándose a una vida de constante frustración y enajenación frente a su entorno. Solos, raros, algo rechazados.
¿Cuántas personas en el mundo no pueden contactar con un alma gemela? ¿Cuál es la peor tortura de un ser humano, sino la soledad?

Cuando, gracias a un ordenador y un cable telefónico esas personas encuentran con quién comunicar realmente, quizá por primera vez en sus vidas, ¿es extraño que sientan placer?

Cuando la elección de tu pareja viene determinada por el azar, las dificultades del transporte, la gente que vive a tu alrededor, la desidia y la historia, ¿no es lógico que ampliar tu círculo de amistades pueda dar lugar a nuevos amores?

No hay contacto físico. ¿Y qué? Los escritores llevan milenios comunicándose con otras personas a través de sus palabras. ¿Acaso una relación epistolar es menos relación por la ausencia de contacto físico? El no poder ver a la otra persona a veces incluso abre nuevas posibilidades; relaciones no mediadas por la atracción (o repulsión) física, basadas en la similaridad de espíritus e intereses.

Cuando el entorno inmediato es hostil, ¿es tan raro que la gente que encuentra pastos más verdes online acabe desplazándose al nuevo mundo virtual? Cuando personas que, por una o mil razones no han encontrado la manera de comunicarse realmente con nadie de su vecindad física inmediata encuentran, por fin, lo que siempre han añorado, ¿es eso malo?

Hay millones de personas solitarias ahí fuera, personas que no conocen la comunicación real con otras personas. ¿De verdad importa que la encuentren mediante una Red? ¿Quién se atreverá por ello a negarles el acceso al mayor de los placeres humanos; hablar?


Tráfico alemán de IRC:

http://noc.germany.net/irc/traffic.html

Webchat SpiritWeb:
http://www.spiritweb.org/Spirit/chat.html

War.Net:
http://www.war.net/

Grupo Némesis:
http://www.gruponemesis.com/


Fans: el amor es lo único que importa

En tiempos la música, los libros y las películas pertenecían a sus autores; sólo ellos controlaban los personajes, situaciones y notas musicales. Como en tantas otras cosas, Internet ha terminado con esta situación: ahora los fans son los verdaderos propietarios de las obras publicadas. Desde siempre ha habido quien se ha vestido como los personales de La Guerra de las Galaxias o Star Trek, o ha tocado la música de los Rolling Stones. Pero ahora los fans no esperan a que los directores, autores y músicos les entreguen su obra: se la hacen ellos...

Por José Cervera, jcervera@iname.com

¿De quién es el universo de la Guerra de las Galaxias? A Georges Lucas le encantaría pensar que es de su exclusiva propiedad, ya que él lo ha creado, desarrollado y convertido en una industria mundial y multimillonaria. Para defender esta creencia, y los muchos millones que le reporta, Lucas ha ido innumerables veces a los tribunales para defender su propiedad contra todo tipo de amenazas, comerciales o no. Entonces, ¿Cómo es posible que en un solo nodo haya 44 películas diferentes basadas en los personajes e historias de Star Wars, ninguna de las cuales tiene nada que ver con Lucas?
Unas son claramente paródicas; otras son homenajes, o incluso avances de películas que nunca se harán construidas a base de retales. Pero hay otras que realmente cogen los personajes, las historias y el universo de Lucas y le añaden nuevas historias y personajes con cariño, inteligencia y buen hacer cinematográfico. Simplemente porque quienes se han metido en ese lío (y puede serlo; los juicios empiezan con facilidad en los EE UU) lo hacen llevados tan sólo de la pasión.

Estas gentes se gastan miles de dólares en vestirse como sus personajes favoritos de ficción; y miles de neuronas en pensar, actuar y parecerse a ellos. Arrastrasn las molestias de un rodaje en el que no les pagan, (probablemente les cobran) por el simple privilegio de ser, durante unas horas, parte de Star Wars. Sólo por que adoran ese sitio inexistente, esa historia fictivia, ese universo inmaterial. Por amor.

Esos fans consideran su derecho apropiarse del trabajo creativo de otras personas, hacerlo suyo y extenderlo, basándose simplemente en que son, demostradamente, quienes más lo quieren. Porque, ¿quién es el propietario de las ideas generadas por una película?

De una parte tenemos a los creadores, que se lo han currado y quieren ser retribuidos por su trabajo. Y su punto de vista es comprensible: el desarrollo de un proyecto como Star Wars lleva años de trabajo duro, miles de personas, miles de millones, sinsabores, compromisos, desafíos técnicos, creatividad.. En suma, mucha gente trabajando junta durante mucho tiempo con un proyecto común.

Pero, por otra parte, los fans tienen también su lógica, porque ellos convierten en éxito el resultado del trabajo artístico. Para servir para algo una pelñicula debe ser vista, y por tanto almacenada en el cerebro de quien la ve. Si además quiere ser un éxito, en especial si termina por convertirse en objeto de culto, debe hacer algo más: almacenarse en el corazón de miles de personas con una intensidad especial. Convertirse, de hecho, en parte de sus vidas.

Como a lo largo de los años han conseguido miles de obras de ficción, en tiempos novelas por entregas (Charles Dickens, por ejemplo), más tarde películas o series de televisión... Y una vez incorporado un universo a la vida de alguien, ¿en nombre de quién se prohíbe a ese alguien desarrollarlo más, explorar sus límites? ¿No son las obras de la mente propiedad de aquel en cuya mente están, sea o no sea el autor?

De modo que hay un conflicto, exacerbado hoy por la facilidad con que la Rewd permite el intercambio, envío y coordinación de esfuerzos entre fans. Nunca antes proyectos tan ambiciosos como The Dark Redemption (TDR) habían pododo llevarse a cabo; películas completas con los personajes y aventuras que veremos en futuras películas o que hemos visto en películas del pasado (TDR está situado dos días antes del principio de La Guerra de las Galaxias, la original y cuarta de la serie).

De modo que la producción de cine por amor no ha hecho más que empezar. Esperemos más películas hechas con cariño, dos duros y mucha imaginación. Como florecen las novelas, cuentos e incluso poemas de fans. Porque, ¿a quién no le gustaría controlar el destino de, o ser, su personaje de ficción favorito?
José Cervera trabaja en Baquía.com

44 películas de Star Wars

http://theforce.net/theater/allfilms.shtml
Troops, el clásico
http://www.theforce.net/troops/


¿Ellos venden? ¡Deja de comprar!

por Raúl Duque
Es el motor indispensable: comprar. Sin él se paralizaría la vida –nos dicen- y todo quedaría inane como una vieja calcomanía. De esta manera, aconsejar lo contrario –no comprar- supone purificarse un tanto, imantar la mente, abrir las alas.

El cuarto donde trabajo está presidido por un cartel arrancado en una noche neoyorkina. En la foto un hombre con un cierto parecido a Meat Loaf (pero con mejor corte de pelo y cuarenta kilos menos) tapa los ojos a un muñeco que se parece mucho a Mickey Mouse. De hecho el muñeco es Mickey Mouse. El hombre de la imagen atiende al nombre de Reverendo Billy, y el cartel es un anuncio de su iglesia/one-man-show, la Iglesia de No Compres Más (en inglés, The Church of Stop Shopping).

El Reverendo Billy es un hombre de mundo. Lo mismo oficia en teatros alternativos que en centros comerciales, en el off-off-Broadway que en Park Avenue. Sus performances abarcan desde la protesta por la uniformidad que asola el urbanismo comercial a la radical denuncia de que Mickey Mouse es el Anticristo. Pero, sobre todo, nos invita a que dejemos de comprar.

Viene esta historia muy a cuento de unos carteles que, de un tiempo a esta parte, pueblan las farolas y fachadas de las principales ciudades españolas. Este segundo cartel trae la foto del alucinado y supuestamente desaparecido prestidigitador Luther Blisset. El texto del cartel dice poco más, tan sólo que falta de su domicilio (por usar la fórmula acuñada por el Servicio de Socorro de Radio Nacional de España) y que el tal Blisset, además de por prestidigitador y mago ilusionista, es conocido por ser el autor de la novela ‘Q’.

Ya salió el gato de la talega. Lo que quieren es vendernos un libro. Luther Blisset es el nombre bajo el cual se agrupan cuatro intelettuali italianos, autores de un novelón histórico-místico a lo Umberto Eco, titulado ‘Q’ y que no hay quien expulse de las listas italianas de best-sellers. No es por meterme con la novela (seguro que si la hubiera leído me gustaría), pero ya empiezo a estar un poco harto de historietas dramáticas al estilo Blair Witch Project. Las secuelas o segundas, terceras etc. partes están bien en los tratamientos autoirónicos al estilo de Scream, pero que los pretendidamente independientes y postmodernos sigan la receta como el tranvía sigue sus carriles me aburre soberanamente. Con el agravante de que detrás de ellos está una gran editorial. Y lo peor no es eso.Lo peor es que tomen el nombre de Luther Blisset en vano. Aquel mítico jugador del Watford que tan malos resultados dio tras su traspaso al Milán (piensen en Anelka en el Madrid: pues parecido pero más barato, y marcó cinco goles, no estuvo tan mal) ha acabado por servir de nombre para cualquier alma libre que prefiera el pseudónimo al anónimo o que, requerido por un revisor de trenes italiano, prefiera recordar un nombre a inventarlo. Pero Blisset, que en la actualidad trabaja para el Watford Footbal Club, merece algo mejor que servir de fachada a un grupo de vendedores de cultura. Los juegos están bien mientras todos estamos jugando; pero si alguien se profesionaliza, que deje el nombre de los demás.

Por esta razón propongo, desde estas páginas, el boicot a ‘Q’ y el olvido para sus cuatro autores boloñeses (a los que no me voy a molestar en nombrar, ya lo hará Mondadori en sus notas de prensa). Hacedlo en solidaridad con Luther Blisset, el de verdad, el futbolista.

El copyright de ‘Q’ es libre, al menos en su versión italiana. Haced unas fotocopias si de verdad queréis leerlo. Pero sobre todo, como dice el Reverendo Billy, "dejad de comprar".

Enlaces:
Raúl Duque: raulduque@mindless.com
The Church of Stop Shopping: www.revbilly.com
Radio Nacional de España: www.rtve.es/rne/index.htm
The Luther Blisset Project: www.lutherblisset.net
The Blair Witch Project: www.blairwitch.com
Scream: www.scream-trilogy.com
Q: web.tiscalinet.it/librinonsolo/libri/qdi.htm
Watford Football Club: www.watfordfc.com


La muerte del pensamiento único

José Cervera, jcervera@iname.com

De las muchas críticas que se hacen a la Red, hay una especialmente repetida que resulta irritante por su estupidez; aquella que acusa a Internet de servir como vehículo del Pensamiento Único. Un lugar donde cualquiera puede publicar no puede ser, por lógica, más que lo que es: el mayor y más variado batiburrillo de ideas de la historia de la humanidad.

Grinning Horse Productions es un grupo de gente que ama a los caballos, en el sentido bíblico del término. San Jorge es una tienda de objetos
religiosos. LadySerena75 está enamorada del cantante turco Tarkan.

EuroParrot permite ver cómo dan de comer (con biberón) a sus crías de loro. GratisTV se dedida a estudiar (con fines puramente educativos, claro) los sistemas de encriptación de las televisiones de pago. Y Ozymandias es un verdadero manitas, especialista en sabotajes, que dispensa su sabiduría para que adeptos de las buenas causas la utilicen. Para el bien, claro.

Todos estos depósitos de información tienen dos cosas en común: están en Internet y es muy difícil que estuviesen en ningún otro lugar. Parte de esa información sería considerada ilegal, peligrosa o inmoral en muchos lugares del planeta. Otra parte sería considerada irrelevante, ayuna de cualquier interés para los medios de propagación de información convencional. Son informaciones cuya diseminación estaría limitada bien por la Ley, bien por la (aún más inexorable) ley de la economía: interesan a demasiada poca gente.

Estos son los mimbres que construyen el Pensamiento Único. Por un lado la prohibición de hablar de determinadas cosas, que todas las sociedades
(incluso las supuestamente más avanzadas) utilizan con liberalidad. Por otro el control de los medios de comunicación, que se lleva a cabo desde los poderes económicos debido a las enormes inversiones necesarias para obtener audiencias mundiales con medios convencionales.
De ahí que los puntos de vista minoritarios, irritantes o disconformes no tengan sitio en el foro planetario. De ahí que haya nacido y crecido el
Pensamiento Único, la eliminación de las voces disidentes, la conformidad y el borreguismo de los medios.
De ahí que Internet sea una maravilla. Casi cualquiera tiene voz aquí; la inversión necesaria para obtener una audiencia mundial está al alcance de muchos. El control de contenidos no existe. La libertad es completa. Todos pueden hacer oír sus sueños, teorías, ideas, paranoias y hechos. Y, por supuesto, la misma libertad existe a la hora de rechazarlos. De ahí que Internet sea en este momento la más activa y vocinglera conversación de la historia. Y sigue creciendo.

De momento esta megaconversación ha resistido todo intento de coartar su magnífica libertad de expresión. Gobiernos, grupos de padres preocupados, organizaciones bienintencionadas pero completamente despistadas, religiones varias; todos han intentado suprimir, vetar, limitar, coartar información.
Por supuesto, siempre por el bien de alguien, a ser posible indefenso. Las peculiaridades técnicas de la Red han permitido que esa completa libertad de publicación se mantenga. Y, con el desarrollo de sistemas como FreeNet, seguirá manteniéndose por mucho tiempo.
Ahora lo que debemos es acostumbrarnos a la multiplicidad de ideas.

El verdadero riesgo de Pensamiento Único son quienes intentan protegernos de ideas subversivas, peligrosas o dañinas. La libertad de expresión completa supone que todos pueden decir lo que quieran. Incluso cuando es mentira, intenta hacer daño o es de mal gusto.

A nadie le gustan los pedófilos, los nazis, los terroristas o los fanáticos religiosos. Pero si de verdad estamos comprometidos con la libertad de expresión, deberemos defender su derecho a publicar información. Éste es el verdadero test para comprobarlo 'Odio lo que dice, pero daría mi vida por su derecho a decirlo'. Porque hoy en día la verdadera amenaza a la inteligencia es el discurso domesticado, que a nadie ofende, que nada pone en duda; el Pensamiento Disney. Sin especias, sin grasas, sin nicotina, sin alcohol, sin sexo, sin enfadar a nadie, tibio y gris. A ése Pensamiento Único, políticamente correcto y sin sabor, es a lo que Internet se opone con su mera existencia. ¿No es maravilloso?

(José Cervera trabaja en Baquía.com)

Enlaces:

Ozymandias Sabotage & Direct Action HandBook:
http://www.cafeunderground.com/Cafesite/Rooms/Ozymandia/handbook_1.html
EuroParrot
http://camaras.europarrot.com
Gratis TV
http://www.infoval.com/+top/gratis-tv/
El palacio de Tarkan
http://members.tripod.com/turkish_prince/
San Jorge
http://www.sanjorge.jazztel.es/
Barnside's Equiphile
http://www.zoophile.org/users/B/barnside/index.html

Demanda a tus fans: el efecto Metallica

José Cervera, jcervera@iname.com
Nueva era, nueva economía, nuevas formas de hacer. Hasta hace poco la industria musical y los músicos se dedicaban a cuidar a los fans, ese grupo de irreductibles de un cantante o banda con el que siempre podía contarse para vender discos, entradas a conciertos y todo tipo de merchandising, desde camisetas a posters. En el nuevo mundo de la Red los métodos cambian, sin embargo. Metallica, esa banda del más duro rock and roll conocida por su caña y su resistencia en asuntos de bebida y juergas, acaba de denunciar ante la justicia a 317.000 de sus fans. Como forma de dar cariño, es peculiar. Pero ya se sabe, los 'heavies' hacen las cosas de otra forma. ¿Una relación sadomaso, tal vez? 

Cuando empezaron eran cuatro veinteañeros con los pelos muy largos y las pintas muy lamentables, que seleccionaban a los miembros de la banda por su capacidad de resistir sus hábitos alcohólicos. Se lanzaron a la fama distribuyendo su música en el circuito 'underground' de intercambio de copias ilegales, mediante una tecnología entonces nueva: la cinta de 'cassette'. Y su música empezó a darse a conocer, y a gustar, y a vender discos, y ellos empezaron a hacer conciertos, y a ser conocidos, y a tener más fans, que hablaban de ese nuevo grupo a sus amigos, que les escuchaban, compraban sus discos, iban a sus conciertos, se ponían sus camisetas...

Metallica es un grupo de rock, variedad 'heavy'. Duros, broncos, desagradables, cañeros y contundentes. Así que nada tiene de extraño que sus opiniones también suenen casi como golpes. "Si alguien quiere robar nuestra música, que no se parapeten detrás de sus ordenadores; al menos que tengan los redaños de ir a la tienda y llevarse el CD". Son declaraciones casi textuales de Lars Ulrich, batería, líder espiritual y fundador de Metallica. Así es como lo ven: los aficionados a su música que se dedican a intercambiarla vía Napster no sólo les están robando hasta la camisa, sino que encima lo hacen de forma cobarde, desde su casa, sin dar la cara.

Error múltiple.
En primer lugar el cargo de robo: sus fans se intercambian música entre ellos. Exactamente el mismo tipo de comportamiento sobre el que Metallica basó su éxito, muchos años atrás. En segundo lugar las cifras demuestran que hay un fuerte, y creciente efecto de la 'ciberpiratería' sobre las ventas de CDs, que están creciendo como la espuma. Sí, sí; creciendo, a ritmos del 20% mensual en los EE UU... patria de las comunidades Napster. En tercer lugar, a juzgar por el tipo de contratos que firma la industria discográfica, de haber un afectado no es el grupo (que de todas formas recibe una mínima proporción del precio de venta al público), sino las compañías discográficas (que se quedan con la parte del león). Para acabar, considerar 'una cobardía' escuchar su música desde casa porque se hace vía ordenador revela una profunda tecnofobia latente.

En cualquier caso las creencias de cada uno son profundamente respetables. Pero las consecuencias son... digamos peculiares. Veamos; este grupo de personas se siente agredido en su bolsillo por las copias que algunos aficionados hacen usando un sistema tecnológico; de modo que lanzan una demanda judicial contra el fabricante de este sistema, en la que incluyen a 317.177 usuarios (identificados) de los que solicitan su desconexión. Y la consiguen: el fabricante (una empresa pequeña y recién nacida) no puede arriesgarse a una multa multimillonaria.
Es decir: que una banda de rock heavy, para defender los intereses de su compañía discográfica (que, como a todos los músicos, les despelleja), lleva ante los tribunales a 317.377 de sus fans, con el fin de que los susodichos fans sean expulsados de una comunidad de Internet o de lo contrario la empresa intermediaria se arriesgue a quebrar...

Que viva el sexo, la droga y el rock and roll.
Claro que ahora son cuatro cuarentones, mucho más limpitos y espercochaos, con abultadas cuentas corrientes (alimentadas por sus amigos de la compañía discográfica), abogados y un imperativo moral que defender: el Artista tiene derecho a Cobrar por su Trabajo.

Un viejo refrán dice que quien no es rojo a los 18 años no tiene corazón, y quien no se ha hecho conservador a los 40 no tiene cerebro. Injusto, sin duda. Pero Metallica ha demostrado tener cerebro.

317.377 de sus fans han sido vetados de entrar a su sistema por Napster. Otros músicos vienen detrás; el rapero Dr. Dre, por ejemplo. El equivalente estadounidense de la sociedad de autores (llamado RIAA) ha ganado una primera demanda a Napster; ejecutivos de una compañía discográfica han anunciado que su objetivo es aplastar financieramente a la compañía. Es como si demandasen a Sony por fabricar grabadores y reproductores de cassette; pero claro, Sony es una enorme empresa. Napster es un blanco más fácil. Es muy probable que acaben con la compañía. Y se van a acordar de ello el resto de su vida.
Porque Gnutella, una versión no comercial y open source de Napster, tomará el relevo. Mucho más difícil de controlar, Gnutella hará el desarrollo de un sistema de pagos a los músicos imposible del todo. Su triunfo será cortesía de ese grupo alternativo y contundente, Metallica, que está ayudando a asesinar a la industria discográfica actual aunque le cueste la lealtad de sus fans.
Qué espíritu de sacrificio revolucionario...

* (José Cervera trabaja en Baquía.com, un nodo dedicado a la Nueva Economía)
Enlaces:

Un artista británico se angustia: algunos fans de rock podrían estar cometiendo acciones inmorales, e incluso tal vez ilegales... ¡horror!
http://www.salon.com/ent/feature/2000/04/24/only_ones/index.html
Cómo has podido, Metallica...
http://www.salon.com/ent/log/2000/05/09/metallica_fan/index.html
El resultado: Napster prohíbe la entrada a los 317.377
http://infringe.napster.com/metallica.html
Ellos mismos cuentan que empezaron gracias a la distribución de copias en cinta entre sus fans... que hizo llegar una cinta a un manager con visión.
http://www.metallica.com/band/metbio.html
Claro, tienen 39 y 40 años...
http://www.metallica.com/band/timelineall.html
De jóvenes, robaron hasta el nombre (presumen de ello)
http://www.metallica.com/band/metbandfaq.html
Su punto de vista:
http://www.metallica.com/news/2000/napsterfacts.html
El punto de vista de los músicos en general:
http://www.salon.com/ent/feature/2000/03/24/napster_artists/index.html
Cómo funciona (de verdad) la industria discográfica:
http://members.aol.com/stinkbx/victim.htm
La absorción de Time Warner por AOL y lo que significa en este contexto
http://www.wired.com/news/mp3/0,1285,33559,00.html
El verdadero efecto de la piratería: récords de ventas de CD's
http://www.wired.com/news/mp3/0,1285,35848,00.html
Los aumentos, mes a mes, en detalle:
http://www.paylars.com/more_info.asp
ompensando a Metallica por su 'sacrificio'...
http://www.paylars.com/


Novelas de Coheterías

Todos somos, en el fondo de nuestro corazoncito, escritores; todos llevamos una novela en el corazón. La inmensa mayoría de nosotros ni nos molestamos en escribirla. Algunos, héroes o sufridores, son lo bastante generosos como para verter sus sueños al papel para que otros los leamos. Si es que un editor tiene a bien poner sus pensamientos en papel. Eso se acabó; lo que yo quiero leer es la novela, el papel donde está impresa no sirve más que para darle el poder (y el dinero) al editor. A partir de ahora sólo quiero novelas electrónicas; las del próximo milenio, las Novelas de Coheterías.

¿Y el autor?, puede uno preguntarse. Legítimamente; porque el autor somos todos, y por tanto a todos nos interesa que se le trate bien. La idea es eliminar al editor y al librero (con sus respectivas comisiones), haciendo de la literatura lo que siempre quiso ser pero nunca pudo: una relación directa autor-lector. De tal forma organizada que a) el autor cobre más, y b) el lector pague menos.

¿Es posible tamaña maravilla?, se preguntarán la inmensa mayoría de nuestros lectores (excepto editores y libreros, claro). Pues sí, posible es. Fácil no. Mucha gente lleva mucho tiempo viviendo de intermediar en el mercado de las palabras. Hay industrias enteras que se dedican a ello, al igual que en la música o las imágenes. La tecnología bajo Internet convierte estos tres problemas en uno sólo, y así quien resuelva cualquiera de ellos se llevará el gato al agua. ¿Cómo protegemos los derechos de autor en Internet?

La Propiedad Intelectual es una forma escabrosa y complicada de propiedad, puesto que los bites se reproducen infinitamente a coste cero. Si yo tengo un ladrillo tú no lo tienen, pero desgraciadamente ambos podemos compartir una canción de Ricky Martin (ay!). Los intermediarios no sólo se han llevado comisiones, hay que reconocerlo; también han recaudado para el autor sus ingresos, los Derechos de Autor (y los han protegido de piratas). El resultado: la tarifa estándar de Derechos para un novelista normal (si es que existe tal cosa, pero excluyendo superestrellas) ronda el 10-15% del precio de venta. El 85% restante (en el mejor de los casos) se pierde en editores, distribuidores, libreros, sociedades de recaudación de derechos de autor...

Ahora imaginemos un nodo, una novela, un sistema de venta. El autor y el lector; un pago. El precio: la mitad del que tenía antes (lector, -50%). Ingresos para el autor: un XXX% superiores. Voilá; la multiplicación de los panes y los peces.

Naturalmente todo esto no es tan simple. Hay editores virtuales, y los habrá; porque tareas como la promoción las tendrá que hacer alguien. Sencillamente no podrán cobrar lo que cobran hoy; los autores que ellos rechacen no se quedarán fuera del mercado, los precios bajarán, más gente leerá libros, y seremos todos como Brad Pitt y Valeria Mazza, respectivamente, pero con alitas.....

Bueno, tal vez no. Antes habrá que resolver lo de los derechos de autor e inventar un buen sistema de micropagos que permita. Por ejemplo, pagar por canción escuchada u hoja de libro leída y que tenga sentido económico. Los medios de pago actuales, las tarjetas de crédito, tienen un mínimo bastante elevado; sólo el dinero electrónico de verdad podría superar este problema. Pero los primeros intentos, como DigiCash, CyberCash o Mondex o no van muy bien o no se desarrollan mucho; demasiados problemas (impuestos, principalmente). Tal vez sistemas como X.com, que permiten transferir dinero de forma barata vía Red, sean un sustituto...

De momento ya hay editoriales funcionando y autores publicando. En España está Manuscritos.com, puesta en marcha por esta santa casa. Pero en las américas hay muchas. Una de las cuales, Mightywords, tienen entre sus obras ‘Aspirins in the Ocean’, una novela en inglés escrita por la española Micaela de la Maza, por 6 dólares (850 pesetillas). Lo que costaba la muy publicitada ‘Riding the Bullet’ de Stephen King, antes de que la pirateasen... sólo que la española publicó muuucho antes. Y es que las editoriales le ven las orejas al lobo, y hoy por hoy los autores conocidos no se arriesgan.

Es el momento de los noveles. A por ellos.


Enlaces:

Información sobre Propiedad Intelectual: http://www.sims.berkeley.edu/resources/infoecon/Intellectual_Property.html

Información sobre Publicación Electrónica:
http://www.sims.berkeley.edu/resources/infoecon/EPublish.html

Una editorial electrónica española:
http://www.manuscritos.com/
Una editorial electrónica estadounidense (propiedad de una ciberlibrería, Fatbrain)
http://www.mightywords.com
Otra más:
http://www.1stlibrary.com/
Tarjetas de Crédito:
http://dir.yahoo.com/Business_and_Economy/Companies/Financial_Services/Financing/Credit_Cards/

Dinero electrónico, todo lo que se necesita saber:
http://abracad.users.netlink.co.uk/emoney.html

Los tres más conocidos acuñadores de monedas virtuales con valor real:
http://www.digicash.com/
http://www.cybercash.com

http://www.mondex.com/
Un nuevo método de hacer pagos en la Red:
http://www.x.com
© José Cervera jcervera@iname.com

manuscritos.com : la literatura del XXI

El pasado día 22 se presentó en el Foro del FNAC de Madrid, la editorial ‘virtual’ manuscritos.com. En la presentación, Javier Esteban, Cristóbal Cobo (coeditores de Generación XXI), Antonio Dyaz y Pedro Maestre, las dos primeras firmas de la editorial.
Pero, ¿por qué todo esto? "A lo largo de mi experiencia profesional he conocido a muchos autores, conozco su cabreo ante el mundo editorial porque no controlan sus ventas, al cabo de un mes se retiran los ejemplares de las estanterías... y hace unos meses a Javier Esteban y a mí se nos ocurrió poner en marcha una editorial virtual, esto es, una editorial virtual, que no vende libros físicamente, únicamente vende bits saltándose procesos clásicos del mundo editorial. No tenemos ni fotolitos, ni imprenta ni distribución; desaparece el concepto de tirada, los libros son en sí mismos inagotables: dentro de tres mil años aún se podrán adquirir nuestros libros"

De hecho, Stephen King ha roto con la tradición, pero él sólo vende en Internet y Palm. Los de manuscritos pueden imprimirse y adquirirse como ‘ebooks’ en el FNAC, por el módico precio de 5 euros (850 pesetas). Pueden también adquirirse a través
de Internet, y en este sentido cada autor podrá comprobar a diario cuál es el número de sus ventas, sabiendo exactamente qué beneficios consigue.
La página incluye asimismo las secciones ‘autores noveles’ y ‘tesis doctorales’. La primera sección pretende colaborar en la promoción de nuevas letras sin que tengan que autopublicarse: desde el primer número venden como el que más; la segunda quiere hacer un hueco a las olvidadas obras maestras que pueden llegar a ser algunas tesis que, por lo general, acaban empolvándose en las estanterías de las bibliotecas o en el cajón de un profesor.

Premio AJOBLANCO y FERNANDO ARRABAL

Aunque cerró en febrero (ajoblanco.com será la nueva era de la revista), Ajoblanco ha sido uno de los apoyos más preciados para esta editorial virtual, junto a la inestimable colaboración de Fernando Arrabal. De este modo, se convocan dos premios en manuscritos: I Premio de Teatro Fernando Arrabal: una sola pieza, en castellano (no importa la nacionalidad) de unos 60 folios, originales, inéditas... dotado con 500.000 pts. Y Premio Novela AJOBLANCO, también dotado con 500.000 pts. También habrá un premio "Manuscritos" a partir de las votaciones que los internautas emitan por medio del correo electrónico (existe además un chat literario para poder conversar con los autores en manuscritos.com).

"Francisco Umbral ha dicho que nuestras casas están llenas de televisiones, radios, aparatos inservibles, que están lobotomizando y decerebrando a la población que está dejando de leer. Pero cuando le preguntaron con mucha habilidad que si publicaría en Internet, dijo que si le pagaban lo suficiente, sí. Umbral se está convirtiendo en una especie de matarife de los jóvenes autores, pero se equivoca en este asunto. El hecho de que la gente de lengua española podamos permitirnos el lujo de publicar en Internet va a ser un acontecimiento revolucionario porque va a permitir que todo el mundo pueda adquirir literatura española, porque hay una especie de mafia editorial limitando en Latinoamérica que los autores puedan promocionarse en Europa y viceversa. Las ideas no son de nadie, están en el aire. Internet es la liberación de las palabras. El problema editorial es real en nuestro país, sobre todo para los jóvenes autores"- aseguró Javier Esteban.

Antonio Dyaz y Pedro Maestre

"Dos piezas" de Pedro Maestre (Premio Nadal) y "Fabius dormido" de Antonio Dyaz, son las dos primeras publicaciones de manuscritos:
"Me siento muy contento de poder publicar en Internet. Hay quien dice que es un modo menor de entrar en la literatura. No es el caso de Pedro, y para mí es fantástico ser uno de los primeros que usan Internet de una manera comercial, no underground. Pedro y yo nos vamos a presentar en una especie de 69 literario, porque la mesa es pequeña y habríamos estado muy incómodos con grandes glorias literarias detrás apoyándonos: las "Dos piezas" de Pedro, "Que no te engañen como a un chino" y "Hoy va a ser la noche de que te hablé", son la primicia editorial en Internet, porque nadie, ni siquiera King, ha publicado teatro en Internet. Me han parecido de una frescura estas dos piezas increíble, porque no tengo afición a leer teatro, pero me he sentido como en un escenario. "Hoy va a..." se desarrolla en distintos WCs de Levante y tiene una frescura muy inusual en estos géneros; "Que no..." es una especie de concurso televisivo en que los participantes son víctimas del programa. Yo no sé cómo se va a leer esto en Internet, pero no importa el medio, sino la obra en sí. Me gustaría que los críticos trataran la obra por su valor, no por el medio en que se han publicado"-afirmó Antonio Dyaz.

"Gracias Antonio por tus palabras. Mi afición al teatro viene de la época en que fui actor. Nunca me he sentido autor de teatro, pero me encargaban obras y... pero son dos obras de teatro dignas. La gente quiere ver las obras de teatro, pero son los diálogos los que tienen que arrastrar la historia, la base dialógica es una de las características de mi narrativa... pero voy a pasar a presentar a Antonio: hace unos meses me dio a leer su novela, que es ciber, con paisajes futuristas. Es un mundo absolutamente desconocido para mí, bueno leí "Crónicas marcianas" de Bradbury, pero "Fabius..." me costó leerla por la terminología; la primera lectura fue formativa, la segunda literaria. Me pareció muy interesante porque también es muy realista, una descripción de nuestra realidad, paisajes donde la ciencia ha sobrepasado al hombre y han transformado su naturaleza y todo esto sin que el hombre esté preparado, teniendo que adaptarse para sobrevivir, incluso físicamente. La historia es romántica, de amor, entre una niña pelirroja y un protagonista con problemas de personalidad. Se establece una relación enfermiza, pero de lo más puro, porque yo considero que en las entrañas de lo enfermizo está la pureza. Se busca a sí mismo a través del amor, busca la verdad"-según Pedro Maestre.

Se proyectó, además, parte del cortometraje "Labios", de Antonio Dyaz y Manuel Sanjurjo, con actores como Julián Hernández, Lucía Etxeberría, Pedro Maestre, Marcos Giralt, Juan Manuel de Prada, Jesús Palacios, Frank G. Rubio y Ray Loriga.
Querer es poder, ¿no?.


Napster, la revolución vuelve a la Red

José Cervera, jcervera@iname.com
Justo cuando la industria discográfica empezaba a pensar que la Red podía ser dominada y utilizada para ganar dinero, aunque malamente, un nuevo programa se está encargando de recordarles una simple verdad: esto duele, pero no es más que el principio... Internet es de la gente, amigos.
La verdad es que lo de la industria discográfica empieza a dar penita. Miles de millones se han gastado en programas de protección de derechos de autor cada vez más sofisticados, en presión a los gobiernos para que endurezcan las leyes y en abogados que las apliquen con más rigor. Todo para que un formato de compresión digital (MP3) y un programa (Napster) les den en los morros todo el tiempo. Y es que su problema es que no se enteran; pretenden seguir haciendo las cosas al viejo estilo, y eso simplemente no sirve.

MP3, de todos conocido a estas alturas, permite coger cualquier CD que uno tenga por casa, ponerlo en el ordenador, sacar la música de dentro y liberarla por la Red. Calidad, la que uno quiera; tamaño del fichero, grande, pero no inmanejable; derechos de autor, ¿perdón? Las discográficas llevan años intentando eliminar ese horroroso formato de la Red sin conseguirlo. Pero habían empezado a presionar muy seriamente, poniendo pleitos a cualquier nodo con ficheros MP3 lo bastante estúpido como para tener una dirección postal real.

Y entonces se les ha venido el mundo encima. Napster es un programa que convierte cualquier ordenador (el tuyo o la patata en la que esto escribo) en un servidor de Internet. Tu cacharro de sobremesa se transforma por arte de magia en un distribuidor de MP3's cuando lo desees, y envía los ficheros a quien tú quieras. Esto resulta especialmente doloroso en el caso de los pocos afortunados que están conectados vía cable (TV cable, esto es), ADSL o cualquier otro invento de banda ancha, porque entonces el ordenador puede estar 24h al día sirviendo ficheros a diestra y siniestra. Muy divertido, democrático y promiscuo.

El problema es para las dicográficas: donde antes tenían que controlar a un puñado de páginas web (muchas, pero un número limitado y reducido), ahora hay millones de usuarios. Todos somos distribuidores de MP3's ilegales, de hecho o en potencia. Y, por mucho que a más de uno le gustara, no nos pueden demandar a todos.

Y es que se les ha vuelto a olvidar que este juego no va de asustar al personal para que cumpla con sus reglas; lo de Internet va de cambiar las reglas. Los derechos de autor son historia. Hay que buscar nuevos procedimientos para compensar el esfuerzo intelectual, por otras vías, probablemente a través de otro tipo de organizaciones o empresas.

Y mientras la gente que hay dentro de las discográficas no lo comprenda, las van a pasar moradas. Porque intentar sostener con las manos una presa es cansado, molesto y además inútil.
La resistencia es fútil; serán ustedes asimilados.
http://www.napster.com
© José Cervera


Ha llegado el cine digital, por Antonio Dyaz

adyaz@hotmail.com
En los festivales de cine algo está cambiando. Tras más de 100 años de películas parece lógico llegar a un cambio radical en el formato. En otras disciplinas artísticas la informática acaba siendo la protagonista ¿por qué el cine iba a ser distinto? Parece constatado que se avecina el fin del celuloide y de sus pequeñas perforaciones rectangulares, necesarias para que el entrañable mecanismo de arrastre de los proyectores realice la magia del movimiento. Fin de las latas de películas.

El papel de Internet en la difusión de esta nueva tecnología ha sido determinante, pues ha permitido la distribución on-line de muchos trabajos digitales, así como extender los conocimientos necesarios para su puesta en marcha.

La tecnología
Para difundir una película digital vía satélite antes debe ser codificada en MPEG2 (hermano mayor del famoso MP3, protagonista de la polémica difusión de música a través de Internet) y ser alojada en un servidor que se ocupe de "subirlo" al satélite de comunicaciones. En cada cine tiene que haber otro servidor, una antena parabólica y un proyector digital. Un largometraje en este formato puede ocupar unos 6 Gb o "gigas" (el disco duro de cualquier ordenador del mercado suele tener 3 Gb de capacidad).

La industria
Directores consagrados, como Wim Wenders, Hal Hartley o el propio George Lucas han reconocido su fidelidad a las cámaras digitales… De hecho, en "La amenaza fantasma" existen bastantes fragmentos rodados en un tipo especial de cine digital llamado Alta Definición.
Por otra parte Robert Redford, desde su Festival de Sundance, además de buscar el nicho necesario para que las producciones independientes prosperen, se apunta también al tren del futuro más vanguardista, pues la edición de este año también se caracterizó por la irrupción de este nuevo formato.
Los cinco daneses que suscribieron el llamado Dogma ’95 no recogen en su manifiesto que las películas deban hacerse en vídeo digital, pero sin embargo las dos más premiadas, "Celebration" (Thomas Virterberg) y "Los idiotas" (Lars von Tiers) han sido filmadas en este soporte. Incluso Abel Ferrara introduce ya en "Blackout" (1997) fragmentos de vídeo doméstico…

El dinero
Lo más interesante de este fenómeno es que el acceso a los equipos de producción es mucho más barato, al poder prescindir del tradicional y carísimo revelado, y realizar después el montaje tranquilamente en un ordenador. Las cifras hablan por sí solas. Una cinta de 45’ digital puede costar entre 3000 y 6000 pts., según el sistema. Esto es equivalente a unos cuatro rollos de cine convencional, con un coste que supera ampliamente el medio millón de pesetas, entre negativo, revelado, positivado y demás procesos.
Lo que se avecina

Los productores convencionales se removerán incómodos en sus asientos de 35 mm, mientras ven cómo se desmorona la hegemonía de sus talonarios. Es el momento de sacar los guiones del armario de los sueños imposibles y acariciar la idea de filmarlos.

© Antonio Dyaz


Haz tu película digital


1.- Elegir un sistema

DV y miniDV son los más extendidos. El llamado Alta Definición sólo está al alcance de George Lucas y de sus amigos.

2.- Elegir una cámara

La Canon XL-1 se ha convertido en un estándar en USA, aunque en Europa todavía hay cierta confusión. Los chicos del Dogma ’95 han utilizado cámaras Sony con buenos resultados.

3.- Rodar

Sin restricciones. Podemos encontrarnos al final con varias docenas de horas para elegir.

4.- Editar en digital

El resultado se transfiere a un ordenador para realizar el montaje. El sistema AVID es el estándar, pero otras plataformas como el Speed Razor sobre PC se están extendiendo con rapidez.

5.- Obtener el máster

Cuando todo está OK en el ordenador obtendremos una copia "física" de nuestra película en formato estándar, normalmente Betacam.

6.- Blow-Up

Esta cinta Betacam es la que emplean las empresas de transferencia de formato para pasarla a 35 mm. Nos mandarán una pequeña muestra antes para que autoricemos el proceso.

Las direcciones del cine digital:

www.adamwilt.com

Explicaciones técnicas de todo el panorama del cine digital.

www.digitalfilmmaking.com

Todos los temas relacionados, con más links, calendario, festivales, etc.

www.dv.com

Revista de cine digital

www.mediadesign.net/canondv.htm

Cámara Canon XL1

www.ifilm.net

Probablemente el mejor sitio de cine independiente en la red.

www.atomfilms.com

Gran tienda de cortometrajes on-line.

www.dfilm.com

Venta on-line de películas hechas en formato digital

www.cinedc.com

Proyección digital


AOL Time Warner: los tecnochicos comen viejos medios

José Cervera, jcervera@iname.com

Ah de la humanidad; o tal vez de las humanidades. La que ha sido (durante casi un mes) La Mayor Fusión de la Historia demuestra que lo tecno arrasa: Time Warner, el paradigma de las Letras (mal entendidas), muerde el polvo. Y es que hasta en las batallas empresariales de la Red aparece esa vieja divisoria entre Ciencias y Letras, la pregunta :¿La Realidad existe? Por el resultado de este partido (Ciencias 1, Letras 0, otra vez), parece que sí. Pero tal vez la conclusión sea otra....

¿Hay algo más ‘de letras’ que el periodismo, la edición de libros o la creación cinematográfica? Pues entonces no hay nada en la empresa moderna que encaje más con las humanidades que un conglomerado mediático como Time Warner. Espléndido en números, potencia de fuego, beneficios y hasta historia (algunos de sus medios llevan más de un siglo ininterrumpido de publicación....), sin embargo Time Warner acaba de ser engullido por una empresa quinceañera que ha nacido, crecido y triunfado en uN ambiente tecnófilo como las redes de telecomunicaciones. Suena como doloroso, ¿qué no? De hecho entre los efectos más divertidos de la Fusión del Milenio del mes pasado estuvo ver a todos los periódicos españoles (sin excepción) consiguiendo hablar de ‘fusión’ en sus titulares, a costa de grandes esfuerzos. A pesar de que al menos alguno de ellos (El Mundo en su editorial, por ejemplo) reconocían que se trataba de una genuina deglución de Time Warner por America Online. Tontos no son. Lo que pasa es que hay realidades que duele ver en negrita.

¿Cómo iban los grupos de comunicación españoles, que de mayores querían ser como Time Warner, a reconocer que ese modelo había sido vencido? ¿Cómo podían los medios nacionales (paradigma de la cultura de Letras) a reconocer la derrota de su paladín? No hay mejor sordo que quien no quiere oír, dice el refrán; y nuestros entrañables Prisa, Recoletos, Zeta, Correo, Unidad Editorial, Prensa Española o Godó no quieren ver lo que les está explotando bajo los pies.
DE CIENCIAS Y ANARQUISTA

Y es que eso de la Internet es demasiado de ciencias. Incluye ordenadores, cables, siglas incomprensibles, protocolos impronunciables; provoca una indeseable libertad al usuario, que se puede permitir el lujo de leer (o ver) como quiere en lugar de como el redactor jefe manda; es anárquico e incontrolado, de modo que nuestros genuinos ideales políticos (táchese lo que no proceda) no tienen preeminencia. Y encima cualquier recién llegado puede.... comprar a una empresa establecida, antigua, sólida, respetable...
En fin, la anarquía.

Sí; eso ha pasado por la cabeza de editores, directivos y jerifaltes de la prensa española en los últimas semanas. Pero no se ve una autocrítica; nadie parece sacar conclusiones. El hecho de que Time Warner fuese vulnerable desde hace milenios (internautas) por su propia arrogancia y por sus meteduras de pata (véase Pathfinder) no ha perturbado a las Cabezas Pensantes de nuestra prensa. El hecho de que empresas como Terra sean una amenaza hoy para ellos (podría comprar Telefónica Media –es decir. Antena 3. Onda Cero, el 5% de Pearson- con la calderilla del bolsillo) no les ha hecho reflexionar lo bastante.

¿Para qué? Estamos hablando de una FUSIÓN, ¿recuerdan? La realidad no existe; lo que existe es nuestra vision de ella... controlada por la prensa. Ellos, la prensa, tranquilos.

Pues bien, la Realidad existe, y viene vestida de verde. Verde dólar; porque los accionistas de Time Warner han decidido que el hinchado dinero de la Burbuja Internet al fin y al cabo es tan verde como cualquier otro. Algo que nuestros editores de prensa deberían empezar a plantearse muuuuuy seriamente; como el 50% que subieron las acciones de Time Warner al conocerse la ‘fusión’... una subida que hizo ganar mucho dinero a sus accionistas. Gestores, recuerden: los accionistas existen. En España menos, pero cada vez querrán existir más...

Y es que al fin y al cabo el verdadero vencedor de esta contienda no ha sido ni Ciencias ni Letras: Mr Dólar se ríe a carcajadas tras las bambalinas... él no tiene ideología ni religión.

Sólo plusvalías.

La historia de la Fusión del Milenio del mes pasado:
http://www.salon.com/tech/col/rose/2000/01/10/aol_time/index.html
El significado profundo, por un buen espeleólogo:
http://www.salon.com/tech/col/rose/2000/01/14/aol_deal/index.html
Las partes contratantes de la primera y la segunda parte:
http://www.aol.com/
http://www.timewarner.com
La triste historia, ay, de Pathfinder, el Gran Fracaso de Time Warner
http://www.salon.com/tech/col/rose/1999/05/04/pathfinder/index.html


Tricornios en la red, por Antonio Dyaz

Qué ridículo espantoso. Mientras otros países persiguen verdaderos crímenes cometidos con la ayuda de Internet, en España los tricornios despliegan toda su inteligencia para detener estudiantes cuya única aspiración es no pagar la conexión a la red, algo que en otros lugares ya es gratuito. Un cuerpo cuyo director general, Luis Roldán, se hizo célebre por el desfalco, la estafa y la corrupción más sórdida de los últimos años.

La Guardia Civil intenta desligarse de aquella imagen creada por Narváez y perpetuada hasta el absurdo anacronismo de nuestros días. Todavía hoy en zonas rurales mantienen esa impronta decimonónica que estremece por el recuerdo de los tiempos del Régimen, los versos de Lorca y una larga lista de asesinatos no explicados, ya en período democrático (disparos accidentales, balas perdidas, errores de identificación) que hicieron que llegáramos a acostumbrarnos a leer noticias de muertes casuales en las que un guardia civil disparaba a un coche, o a un transeúnte o a una mujer embarazada. Ahora se dedican a perseguir el crimen hi-tech, no sabemos si con el encono de aquellos años negros, o quizá para justificar su existencia en el año 2000. Un cuerpo a caballo entre la estructura militar (no tienen derecho a sindicarse) y el lado más oscuro de los poderes fácticos, buscando su hueco entre la Policía Nacional y los cuerpos de seguridad municipales. La mercadotecnia puede aplicarse a todo, y es que bajo el cinematográfico nombre de "Operación Milenium", y coincidiendo con la celebración de las jornadas sobre delitos cibernéticos, presentada por Rodrigo Rato y con muchas personalidades del mundo financiero (pero especialmente político) la Benemérita desplegó todo su ingenio para acabar deteniendo a 55 estudiantes de Teleco que se divertían obteniendo acceso gratuito a la red mediante phreaking. Explicaré el mecanismo, para animar a los aficionados.

Para conseguir este inocente y legítimo propósito se busca una compañía que ofrezca un servicio de 900, gratis para el usuario pero no para el titular. A partir de ahí lo que hay que hacer es:

Ejecutar un programa Wardialer, que puede conseguirse en los canales de hacking. Este programa llama a una serie de números de teléfono 900 y nos informa de sus pesquisas.

Con ese informe veremos si hay un ordenador contestando al 900 o una amable señorita. Por una vez, y sin que sirva de precedente, elegiremos el ordenador.
Entonces se llama a uno de los 900 elegidos, para cerciorarse de que se necesita un password para entrar.
Determinar ese password puede hacerse con un script o programa que genere miles de passwords llamando muchas veces. Así se da con la clave. Estos programas también se pueden conseguir en cualquier canal de hacking.

Cuando tengamos el password en nuestra mano ya tenemos la clave de un usuario registrado.
A partir de aquí, y usando la conexión a la red de la empresa "víctima", podremos navegar gratis y hacer lo que hace cualquier navegante educado.


El fondo de la cuestión es que el delito sólo consiste en no pagar la factura de teléfono para conectarse a la red. Algo gratuito en países como USA, donde a buen seguro se morirían de risa al leer los vanidosos titulares de prensa por desarticular esa "red" organizada de delincuentes cibernéticos.
Se habla de ellos como si fueran terroristas, cuando todos sabemos quiénes son realmente los terroristas, a quienes NO pueden atrapar. Es más fácil practicar detenciones a estudiantes cuyo delito es manejar el módem con más destreza de la habitual.
¿Qué coordinación existe entre el Grupo de Delitos de Alta Tecnología de la Guardia Civil y su homólogo en la Policía Nacional o en el Ejército? Estos dos últimos deberían ser los encargados de vigilar estos incidentes. Pero los graves, no chiquilladas como la que ha saltado a la prensa estos días. Intrusiones en ordenadores oficiales, desfalcos a bancos, espionaje industrial de alto nivel, difusión de virus de alta peligrosidad, alteración de sistemas públicos controlados por ordenador… Eso son delitos que deberían evitarse.

Direcciones:
http://www.guardiacivil.mir.es/ La página oficial de la Guardia Civil. Atención al botón Delitos Informáticos.
http://www.antionline.com/archives/text/phreaking_boxes/ Todos los programas que puedes necesitar para hacer phreaking en todas sus modalidades. Un clásico.

© Antonio Dyaz adyaz@hotmail.com

¿Dónde iremos ahora?, por Pepe Cervera

En el origen, Internet era masculino. Y SÓLO masculino; lo único con nombre de hembra eran (algunos) servidores. Hoy ellas han aterrizado, y están avanzando, arrasándolo todo a su paso, llenando la web de los equivalentes electrónicos de cortinas y cuadros, convirtiendo Internet en un lugar tierno, sensible, elegante, confortable, repugnante. ¿Qué será de nosotros, dónde podemos ir ahora?

Al principio la Red era un mundo feliz. Colegas, chistes verdes, videojuegos con grandes salpicaduras de sangre y sonidos de vísceras, nodos porno, cientos de sitios dedicados a ciencia ficción, pizzas por teléfono, habitaciones decoradas con ropa interior sucia y chat rooms con posibilidad de nukear a saco. Sí, eran buenos tiempos. Era como un colegio mayor sólo tíos, de tamaño mundial y sin madres.

Lo hicimos así; los fundadores eran tíos, retraídos socialmente, ineptos en la conversación, feos y obsesivos. Y la Red que parieron era como ellos; tan masculina, solitaria y socialmente retraída como ellos. Ahhh, eran buenos tiempos, aquellos... Cuando los damnificados de la guerra de los sexos (http://www.wizard.net/~joelogon/platonic/) podían hallar consuelo en la Red, sin la incordiante presencia de la hembra de la especie, fuera de su versión siliconada, desnuda y bidimensional (http://www.whitehouse.com/). O fuera de Lara Croft, quintaesencia del punto de vista del jugador de videojuegos: maciza, armada y obediente a cada gesto en los controles. (http://www.laracroft.com).

Pero entonces empezaron a aparecer, ellas, las de tres dimensiones y carne, las de verdad, en nuestro sancta sanctórum. Y los efectos fueron terroríficos (http://www.userfriendly.org/cartoons/archives/99nov/19991119.html). Hemos tenido que empezar a hablar con gente de cosas que no eran ordenadores gordos, naves espaciales y armas diabólicas (aunque simuladas). La web está llena de sitios sobre superheroínas que arreglan corazones rotos (http://www.breakupgirl.com/) o las formas de vivir la vida plena de la mujer de más de 40 (http://www.womenfirst.com/). Cuando la verdad de las relaciones hombre mujer está limpiamente sintetizada en este negocio digital, que proporciona coartadas para ocultar el adulterio (http://www.alibi.co.uk/).

Y la cosa va a peor. Incluso están apareciendo revistas agresivamente femeninas, dedicadas a las chicas conectadas de hoy que no sólo no se cortan un pelo sino que encima revindican (http://www.moxie.ca/). En los EEUU, cuna del fenómeno, la proporción de sexos en la Red se aproxima cada vez más al 50%, igual que en la realidad. Los bárbaros están a las puertas de la ciudad, y nada puede detenerles.
¿Dónde iremos ahora nosotros, eh?.
© Pepe Cervera jcervera@iname.com


¿Quién necesita la universidad?, por Pepe Cervera

Predicción: a las universidades a la española les quedan tres cortes de pelo. Predicción: en 10 años no existirán los megacampuses al estilo Complutense. Predicción: Desaparecerán los profesores incompetentes, las clases abarrotadas, los planes de estudio fijos y los alumnos desinteresados, por no mencionar las bibliotecas. Predicción: algunas cosas no cambiarán; habrá dos clases de diplomas, los de adorno y los de verdad. Esto no es más que el principio, amigos...

Proposición: Un profesor debe ser alguien que sabe más, y que enseña al que sabe menos. Obsérvese la ausencia en esta definición de cualquier referencia a edad, sexo, estado civil, tipo de empleo (o empleador), hábitos higiénicos, carácter u otros. De forma muy específica, y para pasmo y escándalo de no pocos en el ámbito universtario español, NO dice que un profesor deba ser un funcionario público; es decir, un señor/a contratado/a de por vida (por méritos no relacionados con el trabajo que llevará a cabo) para enseñar, sin tener en cuenta su calidad como enseñante ni, en muchas ocasiones, la existencia de un nivel de conocimientos superior a cero. Si un presunto alumno sabe más que el profesor, ¿qué impide invertir los papeles? ¿Los papeles en su despacho?

Proposición: una clase debe ser un lugar de aprendizaje. Personas que saben menos que se reúnen voluntariamente para recibir conocimientos de un profesor (véase proposición uno). Adviértase la ausencia de bancos, pizarras, largos caminos en autobuses abarrotados, gente charlando de sus cosas y gente gritando a unos y apuntando las faltas de otros. El que no quiera estar. que no dé la lata, y que no sufra; ni siquiera tiene por qué pisar el bar, con la cantidad de parques que hay...

Proposición: Cada persona debe estudiar lo que le de la gana. El Plan de Estudios debe estar diseñado por el estudiante, en conjunción con un experto en la materia y, tal vez, un tutor (o experto en el estudiante). La validez del Plan de Estudios individual será puesta a prueba cuando el estudiante intente que alguien le pague por utilizar los conocimientos adquiridos durante su formación, y en algunos casos por la superación de un mínimo capacitante para ejercer determinadas profesiones (como la medicina). Nada de asignaturas troncales; nada de asignaturas obligatorias; nada de coñazos para sumar créditos. Cada uno debe ir a cada clase de forma voluntaria (véase proposición anterior) o no ir; es su problema, y ya somos todos mayorcitos. ¿O es que debe pensar el Ministerio por nosotros?

Proposición: el aprendizaje, y por tanto el estudio, son actividades estrictamente individuales y altamente dependientes de la responsabilidad del susodicho individuo. Sí, te lo digo a tí; individuo. Por tanto el asunto va de calidad, no de cantidad; ni más horas (créditos) son mejor, ni menos horas son peor; cada uno es cada cual.

Constatación: en los EE UU gente sin titulación oficial de asesor financiero (sin diploma ni carné, vamos) están dando consejos de inversión en Internet a gente a cambio de dinero. Aprovechan un fallo en la legislación oficial, que en general lo prohibe, cuando se trata de asesores financieros. En la enseñanza no ocurre tal cosa.
Constatación: en ninguna de las proposiciones se hace necesariamente explícita la coexistencia en el espaciotiempo de enseñante y enseñado. La presencia física es, en muchos casos, irrelevante.

Constatación: las sociedades cuyas profesiones de mayor prestigio se basan en currículos libres, consensuados por un tutuor y el propio alumno, dentro de amplios márgenes de libertad y con el respecto de ciertos mínimos, no parecen ir precisamente mal. Más bien al contrario. ¿Dónde preferirías estudiar: en Cambridge, o en la Complutense?

Constatación: un curso, un conocimiento, es información. Por tanto es infinitamente duplicable con coste casi cero y completa fiabilidad. Una vez que alguien publica cualquier información en la Red, queda allí para siempre; es imposible erradicarla.
Conclusión: véase introducción.

Ejemplos en marcha; su desarrollo queda como ejercicio para el estudiante.
Cómo estudiar. En Inglés. Con detalles.

http://www.iss.stthomas.edu/studyguides/
Expertos, cursos online (incluso gratis), redes de expertos para preguntar.... anglo.
http://www.hungryminds.com/
De acá, pobre, manifiestamente mejorable pero un (gran) paso en la buena dirección
http://members.xoom.com/apunto/apuntes.html
Con sentido del humor, además; un clásico
http://www.rincondelvago.com/
© Pepe Cervera jcervera@iname.com