ENTREVISTA a David Boulter (teclista y compositor de Tindersticks)


Por Daniel Dorado
Un disco de vinilo tiene algo especial; es romántico

Tindersticks es una de las bandas más profundas y emocionales que se pueden escuchar actualmente. A través de melodías densas y tortuosas, y de la solemne voz del cantante, sumergen al oyente en un universo de inagotable evocación y sensibilidad. Con más de diez años de historia y seis discos de estudio en su palmarés, han conseguido ser una de las referencias indiscutibles dentro del pop más intenso y elegante. Hace unos meses se puso a la venta su último disco, Waiting for the moon (distribuido por Everlasting). En él abandonan la línea soul apuntada en sus dos anteriores discos y vuelven a la crudeza de sus inicios. Aprovechando su última gira en Europa pudimos hablar con David Boulter, teclista y uno de los compositores del grupo.

¿Qué referentes tiene tu música?

Hay muchas influencias. Mucho de nuestra vida personal, relaciones, cómo las cosas van cambiando en la vida, cómo nos sentimos con estos cambios... Quizás si hubiera que reconocer alguna influencia en todos los integrantes de la banda podría decirse el punk, The Velvet Underground o Joy Division. También nos sentimos cercanos a Mercury Rev. Hoy hay grandes bandas de música pop, como Destiny’s Child. Escuchamos música latinoamericana; por ejemplo, música cubana, como Tito Puente.

¿Por qué Tindersticks se ha ido distanciando de la música soul. ¿Ha sido un proceso natural o algo intencionado?

Es lo que ocurre cuando ya se han hecho seis discos: uno debe hacer algo realmente diferente. Los dos primeros discos tenían una influencia directa del soul. Éste es mucho más melódico de lo que eran los demás, y tratamos de encontrar algo más simple en nuestra música. Pienso que es también más relajado. Todas las canciones suenan diferente. Cada uno ha trabajado para lograr esta diferencia.

En los otros trabajos las letras tenían más sentido irónico que en éste, donde son en general más simples. ¿Por qué este cambio?

Supongo que en los tres primeros discos nos sentíamos de alguna manera culpables por algo que habíamos hecho en nuestras relaciones, nuestros sentimientos, de las cosas perdidas, y enojados, quizás por problemas familiares.

¿Los vídeos de la banda hacen algún tipo de traducción del sentido de sus canciones al formato visual?

En la realización de nuestros vídeos ha trabajado un amigo nuestro, Martin Wallace, con el que llevamos desde hace diez años. Es algo en lo que realmente estamos implicados. También hemos realizado canciones para películas. Cuando trabajamos con imagen, tratamos de crear algo que nos guste. Nunca seremos de ese tipo de banda que tendrá sus vídeos en MTV, así que intentamos disfrutar de lo que hacemos.

¿Cómo es la relación que mantenéis con el sello Beggars Banquet?

Es muy buena. Después de estar cinco años con un sello como Universal, que es uno de los más grandes, la relación es muy buena, porque es una empresa más pequeña que, sin dejar de producir dinero, también nos permite hacer nuestra música sin ningún problema, ya que la prioridad es hacer música, y eso nos da mucho alivio.

Tus trabajos también son publicados en vinilo. ¿Tienes predilección por este formato?

Un disco de vinilo tiene algo especial, ya que se tiene que ser metódico; es romántico en alguna forma. En cambio, si uno quiere escuchar música con un CD, es sólo ponerlo y apretar “play”.

¿Qué críticas haces a la música actual?

Siempre hubo buena y mala música. Quizás la peor música en Inglaterra esté ubicada entre los veinte grupos y solistas más escuchados. Muchos pertenecen a los grupos que salen en los programas de televisión y que producen estos ídolos populares que ahora parecen ser grandes ídolos, porque ya están en televisión, en una competición.

¿Qué cambios notas en la música?

La música ha cambiado mucho en estos últimos años. Mucha gente baja música por Internet. Es una manera de comprender la música completamente diferente: ya no está siendo comercial, ya que se puede obtener todo tipo de música de forma gratuita, y eso afecta a la industrial musical y obviamente a mí, que hago música. Esto hace que el futuro se vea diferente, cambia el panorama completamente. Ahora un grupo pequeño como nosotros tiene diferentes tipo de audiencias.

¿Preferís auditorios pequeños a grandes estadios?

Creo que nos podemos adaptar a cualquier espacio. A veces es práctico tocar con gente parada, y a veces es más fácil poder tocar en un lugar que no sea muy grande, donde la gente está sentada a una buena distancia del grupo. Un lugar pequeño permite el intercambio, es más íntimo. Depende de la canción.

¿Cuál es la conclusión que estáis sacando de esta gira?

Creo que es un momento de aprendizaje sobre las canciones que has escrito, lo que le gusta a la gente... Una de las peores cosas que sucede usualmente en una gira es que, si es muy larga, terminas realmente cansado de las canciones que tocas, de cómo las tocas...

¿En esta gira por España lleváis una banda de acompañamiento?

No. Llevamos un DJ amigo nuestro, que estará en el escenario con sus bandejas, y comenzará a mezclar música en una forma muy tradicional para generar ambiente. Pensamos que es algo diferente. En cambio para nuestra gira en Francia habrá una banda de acompañamiento.

¿Cómo fue el concierto en Málaga?

Muy bien. Estuvimos tocando un fin de semana en Alemania, donde la audiencia es muy similar a la inglesa, no muy expresiva. La gente en España es mucho más cálida y entregada.