Siglo XXI: los seres humanos seguimos sobre la faz de la Tierra, aún no ha tenido lugar ningún tipo de cataclismo de esos tan nefastos profetizados de una y mil maneras. El sol sigue brillando, el mar es azul y, eso sí, las tasas de paro y trabajo tortura son tan elevadas y la posibilidad de conseguir una vivienda tan inviable que, en vez del suicidio, el ser humano del XXI opta por algo mucho más práctico: OCIO.
Y es que hay que renovarse o morir, porque todo aquello del concierto en directo, el cantautor concienciado, el cine alternativo, la filosofía social y el aire estético en plan 60´s ya está trasnochadísimo. Para estar a la última es imprescindible cambiar de costumbres radicalmente.
El botellón
Viernes o sábado, 9:30 pm: en el siglo XX, a finales, por lo general se quedaba para tomar algo por las calles y plazas del casco antiguo de la ciudad, o bien, los más modernitos, hacían botellón en esas plazas con hogueras y demás, pero eso hoy es de carcas. ¿Qué hacer? Pues un parque es una buena opción para un buen botellón; si a esto se le suma mejor que un parque un descampado alejado de la vista de las autoridades; o mejor aún, una casa; un equipo de música aceptable; un buen pincha y colegas tenemos una rave, que eso ya es de lo mejor para salir a tomar algo. A las 5:00 am aproximadamente puede continuarse la fiesta en una disco con DJs de calidad, cuanto más techno, mejor, porque donde esté una buena “sesionaca”...
Pero entonces, ¿es que los conciertos en directo ya no se llevan nada? Sí, pero es como más culto, es decir, puedes ir al cine o a un concierto de música experimental, pero no es “para salir”. Además salir implica que no estás en tu barrio, si sales por tu barrio a dar una vuelta es distinto, eso no es salir, es, pues eso, dar una vuelta. Pero salir, eso ya es otra cosa: hay que escoger entre discotecón (Danzoo, GOA... si no hay DJ invitado de reconocido prestigio internacional es una horterada, ¡cuidao!), macroconcierto o rave (puede ser privada, entre coleguitas o de las buenas, como las del colectivo Zapatilla Sound System o las de Furthur (www.gofurthur.org ), que la de la granja escuela del pasado mes de junio se salió... pero ¿qué es una rave?
La rave
Una rave es “una Zona Temporalmente Autónoma (T.A.Z), una operación guerrillera que a través de un concepto abierto de fiesta libera un área y se autodisuelve para reconstruirse en cualquier otro lugar o tiempo antes de que el sistema pueda reducirla. La condición de alegalidad de las zonas temporalmente autónomas permite tal como señala Emiliano Iliardi: "Colocar al sujeto en una posición diferente en relación con la dialéctica producción-consumo”, lo cual permite “la experimentación de nuevas formas de producción musical, audiovisual, multimedia, de una nueva manera de vivir la diversión, de nuevos estilos, semióticas, valores y simbologías” no codificados aún por el sistema y por tanto invisibles para el mismo. Una rave se organiza a través de lo que por influencia de la cultura jamaicana se ha llamado "sound system" (en www.en.wikipedia.org/wiki/Jamaican_sound_system). Un "sound system" es en principio un colectivo de personas que ofrecen una fiesta gracias a su equipo de sonido lo cual ya sirve de excusa para agrupar entorno a él a un número de individuos. Por tanto una rave hoy es en principio una fiesta musical realizada por un "sound system" en una zona autónoma que se enfrenta cara a cara a los lugares de ocio que el sistema ofrece.” (en http://rave-rizoma.blogspot.com/).
Consumo responsable
Y bien, estás en ello cuando te preguntas ¿y qué me tomo? Error, eso HOY no se lo pregunta nadie, se presupone. Si has “pillado”, tienes y hasta te lo puedes llevar “puesto”, ya nadie se espera a llegar para tomarse algo, si acaso una copa y ATENCIÓN, esto es muy importante, una copa NUNCA, repito, NUNCA, es con naranja, limón o cola, sino con bebidas energéticas. Que por qué, pues según los párrafos precedentes se puede deducir que si a eso de las 5:00 am hay que seguir la fiesta, pues eso, hay que estar más despierto que antes de salir. Además lo de fumar tabaco tampoco se lleva nada porque se está desperdiciando para “una buena L de paqui”.
En cuanto a sustancias, qué decir sino que ante todo debe atenderse al “consumo responsable”. River Phoenix, por ejemplo, era del siglo XX, porque ni se molestó en saber qué se metía o con qué lo mezclaba; en el XXI hay que saber no solo qué es un ajo, playboy o un simple porrillo, hay que saber exactamente qué es y, cuanto más científico suene el nombre mejor: 2cbi, MDMA, polen paquistaní, etc. En este aspecto, la organización Energy Control (www.energycontrol.org, de la que os hablaré en números posteriores) juega un papel muy importante porque, ojo, no es que haya que consumir lo que sea, es que el consumidor del siglo XXI sabe qué consume.
Moda
Este aspecto es más importante de lo que parece: ya no vale lo de “pues unos vaqueros y una camiseta”; según qué se lleve puesto se es de un grupo y/o colectivo y se hace esto o aquello, ¿uniformización? No, definición. Las marcas en el XXI son solo importantes para los skaters, snowers, raperos... El resto NO puede ir de marca, es fatal, es lo peor, lo guapo es ir de joven diseñador/a desconocido/a pero que empieza a despuntar.
Y es que en cuanto estética, el listón está muy alto: rastas, colores, cortes a trasquilones, en cuanto al pelo; piercings, “tatús”, lentillas de colores... el “casual” decepciona, es algo de los 90, del siglo pasado.
La comunicación
Internet ha generado un cambio sin precedentes: chats, foros, blogs... La telefonía móvil también ha cambiado los patrones comunicativos: sms, fotos, vídeos. Y esto a qué viene, pues que una opción a salir es conectarse y quedar con los internautas a través de videoconferencias o ver en la web en directo un macroconcierto, como ejemplos. Porque si bien, como decía, los directos ya no molan nada, si son en un macroconcierto sí, pero que, por supuesto, incluyan DJs a última hora.
Y claro, coinciden los expertos en que esto influye en el lenguaje y las formas de expresión, lo que comúnmente se denominan “estrategias comunicativas”; lo que ocurre es que a los expertos les parece terrible, pero insisto, esto son opiniones del siglo pasado: si el discurso es demasiado largo y se habla con propiedad pues se queda muy mal: “partírsela”, “salirse”, “molar”, “musicón”, “sesionaca”, “eso está guapo”... son los vocablos del XXI que, sin ánimo de parecer Camilo Sesto con “Mola mazo”, deben emplearse (en su justa medida) para “ser guay”.
La filosofía
Y los detractores, que no lo comprenden, arguyen que es cuestión de ignorancia y superficialidad, pero nada más lejos de la realidad, porque tiene su trasfondo, como todo en esta vida: el neohippismo y la psicodelia son influencias muy fuertes, como ocurre con el “trance”; pero también las corrientes ideológicas de minorías étnicas norteamericanas, léase “hip-hop”; o la cibercultura de los 80 para cualquier “technoboy/girl”; la experimentación de las formas perceptivas de la mente, PsyChill, PsyTrance... la cuestión es que hay más de una filosofía de vida.
Nuevos escritores se consagran: Chuck Palahniuk, Neil Gaiman o Alan Moore (como escritores, ¡ojo!), entre otros; en el cine, Tarantino marcó las directrices, Guy Ritchie...; y otras áreas culturales también se han visto afectadas (pero no hay cabida para todo aquí) mas, sin duda, es la música el catalizador por excelencia del cambio en las formas de ocio. Nuevas formas de expresión, nuevas corrientes culturales, pero ¿esto es...
...Neo-ocio o más de lo mismo?
La verdad es que sólo han cambiado las formas y esto, querámoslo o no, ha pasado constantemente a lo largo de la historia. Los románticos quedaban en los osarios de las alcantarillas de París para leer poemas sobre la vida y la muerte, los romanos iban al circo, los akelarres se hacían por la noche en un monte perdido... pero a final de lo que se trata es de salir un rato de casa, desconectar el consciente de la vida cotidiana, conocer gente ya sea para fines conspicuos o promiscuos... nihil novum sub solem o a santo que come y caga, buena pedrada. ¡Ah! Y ya que estamos, lo de salir en Nochevieja tampoco se lleva nada, lo último es salir en Año Nuevo...