LA   RED


El único pensamiento: tecnofobia
José Cervera
jcervera@perogrullo.com

Mucho se puede discutir respecto a la Red; pero hay una cosa clara: Internet deshumaniza. Convierte a la gente en cyborgs encerrados en sí mismos y en su habitación que no se relacionan con otros seres humanos, siempre mirando a una pantalla, sin salir a la calle, alienados de la gente y la realidad. Como tantas otras afirmaciones de sentido común, ésta no sólo es falsa, sino tendenciosa e interesada. Internet no reduce, sino que aumenta el contacto de la gente con sus semejantes. La cuestión es quiénes son 'los semejantes' de uno.


Hay políticos, intelectuales, periodistas, sociólogos y hasta médicos preocupados por librar a la humanidad de la inminente plaga de robotización mental que se avecina. Esa maldita Red, en la que mayores y pequeños se pasan horas navegando, chateando y jugando; aislados de sus congéneres, sin hacer caso a familiares y amigos, desconectados de las simples realidades de la vida real. Los pobres adictos afectados de la enfermedad de la Red se comportan como ordenadores conectados a esa misma red, inmóviles, con sus enfebrecidos ojos clavados en sus monitores, incapaces de ninguna emoción o sentimiento humano.
Y si la descripción parece un poco fuerte, léanse las opiniones de reputados escritores 'nobelizados' como Kenzaburu Oé o José Saramago. que lo son aún más. Y es que parece obvio que la gente que navega dedica menos tiempo a las relaciones humanas, ¿verdad?

No como por ejemplo la televisión, ese gran invento comunicativo en el que personas completamente pasivas reciben sin ningún tipo de acción por su parte la información que otros tienen a bien empujar hacia ellos. No como la lectura de libros, esa gran actividad social en la que tan fácil resulta compartir la actividad con otros.

Cuando la verdad es que Internet es ante todo y sobre todo un medio de comunicación personal. La mayor parte de las comunicaciones intercambiadas son mensajes entre personas; se calcula en más de cinco millones de correos por minuto el tráfico actual en la Red. Aunque la web, con sus gráficos y sus zarandajas de programación, sobrepasó hace tiempo al correo en términos de volumen crudo, el correo sigue siendo la aplicación más utilizada y valorada de la Red. Por no citar los 'chats', los 'newsgroups' o desde hace tiempo la mensajería instantánea (modelo AIM). La gente utiliza la Red ante todo para hablar.
Para cotillear, para ponerse al día de sus movidas, para quedar, para enviarse chistes estúpidos que pueden hacer gracia a un amigo/a, para recomendarse páginas web, para comentar películas, para intercambiarse trucos de cocina, para seducir. lo que le gusta a la gente es hablar. La verdadera aplicación bomba de la Red son sus habitantes.

Incluso una buena parte de las páginas web que pululan por ahí están dedicadas a la comunicación entre personas. A sus vicios, a sus manías, a sus intereses, a sus vidas. Personas que hablan de lo que saben, y que se ponen en contacto con otras personas que se interesan por lo mismo usando las posibilidades de la Red.

Pero claro, eso no es contacto humano. Nada sin presencia física, sin contacto cara a cara, es realmente humano. Para estos críticos una red tan fría e impersonal con Internet, en la que se utilizan ordenadores y cables telefónicos y nunca se llega a intercambiar aliento con tu interlocutor, no es comunicación humana. Es una parodia, una caricatura de la verdadera comunicación, que es la personal y en directo.
No como la pintura, el cine, la literatura, una conversación telefónica, un disco o una escultura; artes todas ellas caracterizadas por su extrema inhumanidad debido a que no hay contacto físico entre artista y usuario. Pintores, poetas, novelistas y músicos no están estableciendo, según esta teoría, una verdadera comunicación con quienes disfrutan sus obras, ya que el elemento clave (el contacto personal) está ausente.

¿Alguien de verdad es capaz de creerse semejante estupidez? Internet es un medio de comunicación entre personas tan válido como el que más; por supuesto que es diferente del contacto personal, pero eso no quiere decir que sea inferior a ningún otro. Nadie en su sano juicio rechazaría la literatura porque novelista y lector no se tocan físicamente, o se van de copas; y sin embargo se acusa a la Red de inhumana por eso.

Quien navega no se está aislando de la humanidad; en muchas ocasiones es más bien al contrario. Gente que se siente separada y aislada respecto de la gente de su alrededor inmediato encuentran en la Red personas con las que pueden relacionarse. Aunque sea en remoto. Solitarios a la fuerza, abandonados por su entorno, buscan y encuentran en Internet a sus compañeros del alma. Personas que viven en sitios y situaciones hostiles para ellos utilizan este medio de comunicación para encontrar el contacto humano que no encuentran en su inmediata vecindad. Y a eso hay quien le llama inhumanidad.

Yo lo llamo tecnofobia. Utilicemos la Red para lo que sirve: para comunicarnos, persona a persona, aquello que nos sea más querido. Usemos su potencia para pasar por encima de cualquier barrera: gobiernos, empresas o instituciones, y convirtámosla en un espacio de libertad. Y desarrollemos nuestra humanidad con ella, comunicándonos; porque ésta es la principal diferencia que tenemos con respecto al resto del reino animal. Somos monos que nos comunicamos. Por cualquier medio; incluso la Red.

José Cervera trabaja en Baquía.com, un nodo dedicado a la Internet y la Nueva Economía.


Enlaces:
Kenzaburu Oé opina:
http://www.monde-diplomatique.fr/en/1998/12/11kenzaburo
José Saramago opina:
http://www.monde-diplomatique.fr/en/1998/12/12saramago
En defensa de los hackers:
http://www.internautas.org/documentos/hack_rebe.htm
Un manifiesto Tecnorealista:
http://www.technorealism.org/
Acabemos con el estado tecnorealista:
http://www.laweekly.com/ink/98/17/close-lewis.shtml