La naturaleza es bonita. Vivir en ella
es bonito. La pena es que en condiciones “naturales”,
es decir sin ayuda de la tecnología avanzada, 9 de cada
10 de nosotros moriríamos de hambre. Y por tecnología
avanzada entiéndase la domesticación de animales
y el arado romano, no el láser y la lanzadera espacial.
La ecología es bonita. Pero dura, muy dura. Por eso cuando
se pide la vuelta a los valores naturales hay que tener cuidado,
porque cuando los dioses quieren castigarnos... Atienden nuestras
plegarias.
Los bosquimanos del Kalahari
saben lo que es vivir en estrecho contacto con la naturaleza.
Significa que, provistos de herramientas del Paleolítico
superior (relativamente perfeccionadas), se pasa hambre. Mucha
hambre; y se comen cosas bastante asquerosas. A pesar de lo cual
los grupos, muy reducidos, están a una mala estación
de la muerte por hambre. Sin una reserva de la que echar mano
en malos tiempos. Sin espacio para un solo error. Siempre en el
filo. Es lo que tiene lo natural.
Cualquier urbanita que vaya de acampada de pascuas a ramos entiende
esto. La naturaleza es estética, sí, pero debe ser
mantenida a distancia, porque cuando uno se introduce en ella
es molesta, pobre en golosinas e incluso a veces peligrosa.
Vivir en estrecho contacto con la naturaleza y de sus productos,
mediante un cultivo ecológico, es posible. La tecnología
necesaria es sorprendentemente sofisticada, y de hecho no ha estado
disponible para nuestro uso hasta hace apenas 2 ó 3.000
años. Pero como posible lo es. Siempre, claro está,
que reduzcamos nuestra población a los niveles de entonces:
quizá 100 millones de habitantes en todo el planeta.
Sobramos 5.900 millones.
El medio ambiente es un movimiento político popular hoy.
Tanto que no hay gobierno, de ayuntamiento a Unión Europea,
que carezca de su concejalía, consejería, ministerio
o comisaría del ramo. Miles de funcionarios y burocracias
dedicadas a proteger el medio ambiente en los países avanzados;
casualmente aquellos en los que el desarrollo es superior, y el
pobre ecosistema está en peor estado. Las feraces tierras
de Francia, los prados de Alemania, los pólders holandeses,
el medio oeste estadounidense, las tierras negras de Ucrania;
enormes y riquísimas extensiones agrícolas creadas
a base de exterminar sin ningún miramiento a la fauna y
flora autóctonas al objeto de hacer crecer cereales y pastos
con destino a nuestros buches.
Justo lo que ahora no deseamos que hagan los países pobres.
Ahora la consigna es conservar; ultraconservar mejor, el ecosistema
del Tercer Mundo, allá donde la Humanidad aún no
ha tenido capacidad para transformar la Tierra a su imagen y utilidad.
Pedimos a los aborígenes que no hagan lo que nosotros hicimos,
que soporten la desventaja de no poder arrasar para desarrollar,
como nosotros hicimos. Queremos que, en el nombre de todos, ellos
sacrifiquen lo que nosotros ya tenemos, para salvar lo que nosotros
destruimos. Y así lavar nuestros pecados con ajenas penitencias.
La ardilla que según Estrabón era capaz de cruzar
la Península de norte a sur y de rama en rama se debe estar
riendo mucho.
España es un paraíso, sí. Y además
ha sido pobre, con lo que el estado actual del ecosistema español
es de los más sanos de nuestro entorno; no porque hayamos
sido más cuidadosos, sino porque hemos tenido menos poder
de destrucción. Y sin embargo en toda su gloria paleolítica
la Península entera no soportó una población
siquiera de un millón de habitantes... Si queremos volver
a aquellos naturales y hermosos tiempos, si queremos conservar
(ultraconservar, incluso) lo que queda de nuestra naturaleza:
¿qué hacemos con los otros 49 millones de nosotros
que sobramos?
Naturalmente que hay que defender la naturaleza. Algunos de mis
mejores amigos son árboles. Pero hay que tener cuidado
con lo que se pide. Somos una especie que depende de la tecnología.
Sin ella somos literalmente incapaces de sobrevivir; nuestro cerebro
es para nosotros como las alas para el águila, una adaptación
biológica que permite maximizar nuestro rendimiento reproductivo.
Que nos permite sobrevivir y evolucionar. Que nos hace lo que
somos.
Enlaces:
NatuWeb
http://www.natuweb.com
El Webo Verde
http://www.pangea.org/~vmitjans/index.html
AEET
http://www.aeet.org/
Agricultura Ecológica
http://www.redalternativa.com/pcu017.htm
Consejería de Medio Ambiente - Comunidad de Madrid
http://dgpea2.comadrid.es/jsps/portada.jsp
Ministerio de Medio Ambiente
http://www.mma.es/