ENTREVISTAS |
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Miguel
de la Quadra-Salcedo
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EN BUSCA DEL SPONDYLUS
"Es curioso pensar que los primeros participantes de la Ruta rondan
ya los cuarenta"
Por Luis del Palacio
La figura del aventurero romántico parece haber
sobrevivido a su época, y en pleno horror de la llamada globalización, cuando
todo parece ser entre mediático, virtual y glamuroso, hay quien todavía es capaz
de echarse al monte con un hatillo, acaso una brújula, sin teléfono GSM y sin salacoff
comprado en la tiendas de un compañero de armas de Tintín. Sólo con la experiencia de
otros viajes y el deseo de aprender, de ver.
Miguel de la Quadra-Salcedo, que nos recibe muy próximo a reanudar una
aventura en la que lleva embarcado desde hace casi veinte años, la Ruta Quetzal, es uno
de esos personajes que tuvieron la rara facultad de hacer despertar la imaginación de
quienes hace más de cuarto de siglo éramos niños o adolescentes.
Generación XXI.- La Ruta Quetzal es un
programa institucional en el que se concitan la aventura y la cultura, en un afán de unir
a la juventud iberoamericana con la española. Sin embargo, también participan jóvenes
de otras naciones.
Miguel de la Quadra-Salcedo.- Así es. Nuestro proyecto no se
limita a nuestro país y a los países iberoamericanos, sino que incumbe a la Unión
Europea, EE UU y Canadá. También tenemos varias becas para Marruecos e Israel, en este
caso para jóvenes que hablan ladino
GXXI. Ésta es la XVI edición ¿por qué la habéis llamado "En
busca del Spondylus?
MQ-S. El Spondylus, también llamado el oro rojo de los incas
es una ostra bivalva que se encuentra a lo largo de las costas americanas del Pacífico.
Era una pieza muy apreciada en la elaboración de ornamentos y se la utilizaba como
moneda. Los indígenas la buscaban sumergiéndose a grandes profundidades. Era una ofrenda
sagrada que ahora pasa a ser un símbolo de paz, ya que en la presente edición de la Ruta
Quetzal más de trescientos jóvenes viajarán a Perú y Ecuador, solidarizándonos así
con el Plan Binacional de la Región Fronteriza Perú-Ecuador. Se trata de una
contribución al proceso de paz en una zona que desde antiguo ha sido muy conflictiva.
GXXI. Entiendo que hay diferencias entre ésta y las anteriores
ediciones...
MQ-S. Sí, desde luego. Esta es la primera vez que la Ruta Quetzal
no conmemora un acontecimiento histórico concreto, mediante un viaje que intente seguir
los pasos de los descubridores, sino que va a estar incluida en el plan internacional de
paz auspiciado por Perú y Ecuador. Los gobiernos de estos países nos pidieron que
hiciéramos de caja de resonancia de esta efeméride. Los Reyes de España estuvieron en
Brasilia en el año 98, que es donde se firmó el acuerdo de paz, y es para todos un
alborozo que dos naciones hermanas hayan optado por esta vía. Vamos a estar en las
fronteras de Perú y Ecuador, y en concreto visitaremos unas presas construidas con ayuda
española y de la C.E. entre los ríos Catamayo (Perú) y Chila (Ecuador), que van a
servir para irrigar una zona desértica y aumentar el cultivo. Y si nos preguntamos quién
regía los cultivos y las lluvias, veremos que era la diosa luna, no solamente durante la
época de los incas sino cinco mil años antes. Las civilizaciones ecuatorianas de
Valdivia, Machalilla y Chorrera utilizaban la ostra Spondylus como moneda, y esto tiene su
explicación: los años en que la corriente era más cálida, se producían abundantes
lluvias que traían grandes cosechas. La presencia de este molusco era un indicativo de
esta situación propicia, y pasó a convertirse en un "numerario", el oro
rojo, al que los quechuas llamaban mullu.
Nuestros jóvenes van a sumergirse hasta 40 metros, en busca de esta
ostra tan preciada por las civilizaciones precolombinas.
GXXI. Por cierto, ¿qué es un caballito de totora?
MQ-S. Se trata de un tipo de embarcación que empleaban los
mochica. Estaba construida con cañas, sin cubierta. Por eso el pescador tenía que
situarse a horcajadas sobre ella ( de ahí lo de "caballito" ) Nuestros
estudiantes van a vivir la experiencia de montar en los caballitos de totora frente
a las playas de Huanchaco y sentir lo que sentían los hombres que iban en busca del
Spondylus.
GXXI. ¿Cuáles son los "hitos" de la expedición de este
año?
MQ-S. No se puede hablar de "hitos". Todo está
integrado en un conjunto al que hemos tratado de dar una coherencia, una unidad. Sin
embargo, si te refieres a aquellos momentos, digamos, espectaculares, podría señalar el
momento de nuestro encuentro en Quito, a mediados de Junio y la ascensión a los volcanes
de Pichincha y Lotopanchi. Más tarde, ya en la costa, vamos a estudiar las culturas más
antiguas de Ecuador para, posteriormente, navegar desde Manta hasta Paita en dos barcos de
las armadas de Perú y Ecuador. Retomando las actividades de carácter arqueológico,
visitaremos las Tumbas Reales del Señor de Sipán, cumbre de la cultura Moche. El
programa es muy extenso, como se puede ver, y sólo he citado algunos de sus momentos.
GXXI. Y de la etapa española, ¿qué nos puedes decir?
MQ-S. Este año será algo más breve aunque, igualmente, muy
interesante. Antes de regresar a Europa nos dirigiremos de nuevo a Quito. Ya en España,
en Madrid concretamente, seremos recibidos por los Reyes. El rey fue impulsor del proyecto
es sus inicios y siempre ha mostrado un gran interés en lo que hacemos. Después, Yuste,
Trujillo, Cuenca, Toledo... La última etapa del viaje de estudios propiamente dicho,
concluirá en los yacimientos prehistóricos de Atapuerca. Allí asistiremos a un
seminario dirigido por el Dr. Arsuaga, responsable de las excavaciones. La expedición
concluirá en Madrid, con un acto de entrega de diplomas otorgados por la Universidad
Complutense de Madrid, en la Real Academia Española. Nuestros alumnos de este año
pasarán a formar parte de esa gran comunidad de ocho mil, que han participado en la Ruta
Quetzal desde su primera edición. Es curioso pensar que los primeros participantes de la
Ruta rondan ya los cuarenta, y muchos de ellos son abogados, cirujanos, historiadores,
naturalistas...
GXXI. ¿Se mantiene, de alguna manera, el contacto entre ellos?
MQ-S. Desde luego. Periódicamente se celebran reuniones de
antiguos alumnos y además existe una página web de la Ruta que los mantiene
informados sobre nuestras actividades. Esta página suministra también información sobre
los pasos a dar para acceder a las becas.
GXXI. Por último, no me resisto a hacerte una pregunta, ¿queda
espacio para la aventura en un mundo donde la tecnología permite que una persona
contemple, sentado en su butaca y a miles de km de distancia, como otros congéneres
coronan la cumbre del Everest?
MQ-S. ¡Claro! Hay que olvidarse de las tarjetas de crédito, de
los móviles; llevar justo lo necesario y a ser posible comprar sólo un billete de ida.
Saber cuándo se parte pero no cuando se vuelve, quizá con el peso extra de un buen
libro: ahí comienza el viaje iniciático, la aventura.
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